La justicia federal se blinda ante lo que se espera sea una jornada agitada. La Cámara de Casación Penal autorizó que este miércoles 18 de junio los empleados del complejo judicial de Comodoro Py trabajen desde sus casas, a fin de reducir la exposición ante la movilización convocada por el Partido Justicialista en apoyo a Cristina Fernández de Kirchner. La decisión evidencia el creciente temor institucional frente al clima de tensión política que rodea al edificio.
Mediante un comunicado, la Cámara solicitó a la Policía Federal que adopte todas las medidas necesarias para proteger tanto las instalaciones como a las personas que trabajan en el lugar. La sugerencia a las distintas dependencias fue clara: permitir que las tareas se realicen de manera remota, siempre que no requieran presencia física, para resguardar al personal sin interrumpir el funcionamiento judicial.
El epicentro de la movilización será el edificio de Comodoro Py, a pesar de que la expresidenta no estará presente físicamente, ya que se espera que reciba la notificación judicial por vía remota. Sin embargo, el PJ ya confirmó que la marcha se llevará adelante con o sin presencia de Cristina Kirchner. Un mensaje publicado por la fuerza política que lidera la exmandataria convocó a marchar desde San José y Humberto 1º hasta Comodoro Py, en señal de respaldo.
El clima entre jueces y empleados judiciales es de visible inquietud. La amenaza de desbordes, sumada a la carga simbólica del acto, alimenta un ambiente de máxima alerta. Las decisiones tomadas por la Cámara reflejan una preocupación por la seguridad que trasciende lo administrativo y alcanza lo político.
En paralelo, el vicepresidente del PJ, José Mayans, asumió un rol protagónico en la organización de la protesta, dada la reclusión domiciliaria de la expresidenta. El senador hizo un llamado a una participación masiva y transversal. “Esto no es solo por Cristina. Es por los jubilados, por los trabajadores. Este Gobierno está desmantelando el Estado”, señaló, en referencia a las políticas del oficialismo.
La CGT, mientras tanto, se encuentra evaluando su nivel de participación. No se descarta un paro general o medidas sectoriales. La resolución se definirá en las próximas horas, pero lo que ya es evidente es que el miércoles 18 de junio será una jornada decisiva, tanto en las calles como dentro de los tribunales.