Luego de varios meses con escasa visibilidad pública, Mauricio Macri volvió a la carga con un pronunciamiento que reavivó la tensión política. A través de la red social X, el expresidente celebró que la Corte Suprema haya ratificado la condena contra Cristina Fernández de Kirchner por la causa Vialidad, un expediente con 17 años de recorrido judicial.
Según Macri, “el sistema funcionó” y remarcó que la expresidenta fue “juzgada y condenada dos veces, con incontables pruebas en su contra”. En su publicación, además, denunció que el kirchnerismo reaccionó con violencia, haciendo referencia a declaraciones políticas que, en su opinión, amenazan la democracia, así como a hechos que incluyeron ataques a medios de comunicación.
Lo que no mencionó el exmandatario fue su relación directa con varios de los jueces y fiscales involucrados en el proceso judicial. Esa omisión fue señalada con dureza desde La Cámpora, que salió a responderle con una contundente publicación en redes sociales.
“Si no jugaras al fútbol con los jueces, ya estarías condenado”, escribió la agrupación fundada por Máximo Kirchner. Además, lo acusaron de haber endeudado al país por 45 mil millones de dólares y de fracasar políticamente al perder la reelección. “No tenés votos: tenés jueces y fiscales. Mafia”, sentenciaron.
El cruce no terminó allí. Desde la misma cuenta, La Cámpora denunció también un operativo de la Policía de la Ciudad, dirigido por Jorge Macri, que habría retirado los mensajes de apoyo dejados por la ciudadanía frente al domicilio de Cristina Kirchner. “El primo de Macri se robó las cartas que el pueblo le dejó a Cristina. Todos y todas a bancar a Cristina y llenar de mensajes la esquina de San José”, convocaron.
Las declaraciones de Macri se producen en un contexto marcado por la debilidad política del PRO, que viene de sufrir un fuerte revés electoral en la Ciudad de Buenos Aires y cuya influencia en la coalición gobernante ha quedado relegada frente al avance de La Libertad Avanza. Con esta intervención pública, el expresidente intentó volver al centro de la escena, aunque lo hizo despertando nuevas tensiones con el sector más movilizado del peronismo.
El conflicto entre ambos espacios promete escalar, mientras la figura de Cristina Kirchner continúa siendo un eje de disputa entre quienes buscan proscribirla de la política y quienes la reivindican como víctima de persecución judicial.