Durante una entrevista radial reciente, el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, protagonizó un episodio embarazoso al intentar explicar el sistema de tarifas eléctricas vigente. Los hechos ocurrieron en Radio Mitre, donde Chirillo fue interrogado sobre si el Gobierno recomendaba utilizar el lavarropa después de las 22 horas, luego del anuncio de nuevos aumentos en las tarifas de luz.
La pregunta surgió tras la publicación de un dato por parte del diario Clarín, que sugería un posible cambio en los hábitos de consumo energético. Sin embargo, la respuesta de Chirillo dejó perplejos a los oyentes y al entrevistador.
«Debe ser por una diferencia horaria, del valor que tiene… como es un valor horario el del precio mayorista», expresó Chirillo, insinuando incorrectamente que lavar la ropa después de las 22 horas podría resultar más económico debido a una supuesta variación en el costo de la electricidad. Luego, el funcionario intentó clarificar la estructura tarifaria, mencionando los períodos de valle, pico y resto, aunque sus explicaciones no fueron del todo precisas.
La confusión llegó a su punto máximo cuando se le preguntó si estos diferentes tipos de valores estaban detallados en la factura de luz. «No es tan significativo… Pero usted puede ver en la resolución del precio estacional que hay un valor diferente en valle, pico y resto», contestó inicialmente, para luego corregirse diciendo que la tarifa era plana, es decir, que se cobra el consumo de la misma manera sin importar el horario. «Perdón», agregó Chirillo.
Este episodio ha destacado la confusión y el desconocimiento en la explicación de los costos eléctricos por parte del secretario de Energía, en un momento en el que el Gobierno ha confirmado nuevos cuadros tarifarios para usuarios de Edesur y Edenor, que entraron en vigor el 1 de junio. Estas actualizaciones forman parte de los esfuerzos del Gobierno por reducir los subsidios estatales y ajustar el gasto en medio del déficit.
Según información del ENRE, en junio se espera un aumento considerable en las facturas de luz para todos los niveles de ingresos, con incrementos promedio del 20% para los usuarios de alto ingreso (R-Nivel 1), un 93% para los usuarios de ingresos bajos (R-Nivel 2), y un 130% para los usuarios de ingresos más bajos (R-Nivel 3).
Este incidente ha avivado las críticas hacia la gestión de Energía y su capacidad para explicar de manera clara y coherente los cambios en las tarifas eléctricas, dejando en evidencia la necesidad de una comunicación más efectiva y precisa por parte de las autoridades del sector.