Uruguay: una mirada sobre los medios en el país vecino

En su último informe Amnistía Internacional -referido a la situación de “Los Derechos Humanos en el Mundo”- publicado recientemente, precisó que en Uruguay: “Persistían las amenazas a la libertad de expresión de los medios de comunicación y los obstáculos para acceder a la información pública”. A partir de esta caracterización, consultamos la opinión de dos referentes de los medios de comunicación del país vecino, que realizaron un análisis crítico respecto de las condiciones en que se desempeñan los periodistas de medios alternativos en ese país.

El último trabajo de Amnistía Internacional define que en materia de libertad de expresión en Uruguay, continúan “las amenazas a la libertad de expresión de los medios de comunicación” y apunta que el país volvió a descender en el ranking de Reporteros sin Fronteras sobre libertad de prensa, pasando del lugar 44, en 2022, al 52, el 2023.

También explica que entre el 1° de abril de 2021 y el 31 de marzo de 2022 se registraron 69 casos de amenazas a periodistas, de acuerdo a un informe del Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (Cainfo). Esta cifra descendió a 66 en el último informe de Cainfo con datos de abril de 2022 a marzo de 2023.

Para analizar esta problemática, El Nacional de Matanza, consultó a Alberto Grille, director de Caras y Caretas, y a Luciana Bigliante, representante de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) que comparte su perspectiva sobre el deterioro de la libertad de expresión y la situación de los medios progresistas en el país.

Alberto Grille, director de la emblemática revista uruguaya Caras y Caretas, ofrece una mirada crítica sobre la limitada presencia de voces progresistas en los espacios mediáticos tradicionales en su país. Con una trayectoria de 20 años al frente de esta publicación y una incursión exitosa en el mundo digital a través de Caras y Caretas TV en YouTube, Grille expone los retos que enfrentan las fuerzas de izquierda para hacer oír sus voces en la esfera mediática uruguaya.

«Los medios de comunicación en Uruguay, como en muchos países capitalistas, están en manos de grupos hegemónicos», afirma Grille, señalando la escasa representatividad que tienen las fuerzas alternativas en este ámbito. En un contexto donde la televisión está mayormente dominada por medios privados, Grille señala la falta de acceso de la izquierda a los canales de aire y de cable, que “en su mayoría responden a intereses afines a los grupos hegemónicos”, dice.

“Sumado a la concentración de los medios hegemónicos y a la propiedad casi exclusiva de la televisión por un grupo de familias poderosas que además concentran más de las tres cuartas partes de la publicidad pública y privada, en el actual gobierno surgen otras modalidades de  dominación y control de la información que se refieren en el informe de Amnesty”, precisa Grille.

En ese sentido, para el director de Caras y Caretas: “Hay presiones políticas a medios y periodistas. Desde el despido sin justificación alguna de referentes del periodismo, la adjudicación política de la publicidad estatal y hasta la falta de respuesta a pedidos de información pública”. Para Grille, se trata de “hechos concretos que dificultan el acceso a una información, veraz, equilibrada y plural”.

Por su parte, Bigliante, representante de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) y trabajadora del grupo la ´R´, ofrece una visión complementaria al subrayar el deterioro de la libertad de expresión durante el último período de gobierno. “Suscribo con las palabras de Amnistía. La calidad de la libertad de expresión y de prensa cayó un montón en este período de Gobierno», comenta Bigliante y añade: “Recuerdo que hubo episodios de espionajes, no sólo a senadores y miembros de la oposición de los partidos de izquierda, sino también a colegas periodistas con investigaciones del Ministerio del Interior a miembros de la familia del colega Eduardo Preve; senadores de la coalición de Gobierno que se han jactado de obstaculizar la tarea a periodistas; también hubo un episodio con una colega de TV Ciudad que al hacerle una pregunta al Secretario de la Presidencia, se la increpó y le dijeron: ‘Te mandan’; algo que fue muy desagradable para todo el colectivo de prensa”.

Sin embargo, la delegada de APU destaca como positivo, la reciente firma de un pacto ético entre el sindicato de prensa y los partidos políticos para promover la divulgación verídica de la información y combatir las fake news de cara al nuevo proceso electoral.

En ese contexto, Bigliante también reconoce los desafíos que enfrentan los medios progresistas uruguayos debido a la falta de apoyo gubernamental y de recursos, aunque celebra la existencia del periodismo de calidad que contribuye a la diversidad y pluralidad informativa en Uruguay. “Esperemos que de acá a un futuro la situación mejore porque se deterioró mucho la calidad del periodismo en nuestro país”, sostuvo la periodista del Grupo la ‘R’.

“La izquierda está proscrita de la televisión en todo el país en los canales de la capital y del interior, incluso en aquellos canales de aire, como los que dependen de Clarín; acá hay canales de Clarín, Cablevisión y también DirecTV. Acá la izquierda no tiene prácticamente ninguna posibilidad de acceso a lo audiovisual, salvo los canales de Youtube (como el canal de Caras y Caretas TV)”, añade Grille.

La posición de Grille y la mirada de Bigliante ofrecen una reflexión sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan los medios de comunicación y la izquierda en Uruguay, destacando la importancia de seguir luchando por una mayor diversidad y pluralidad en el espacio mediático del país hermano.

Por último, el estudio realizado por Amnistía Internacional afirma que las instituciones públicas “no aplicaron las políticas de transparencia y acceso a la información” contempladas en la Ley 18.381 sobre el acceso a la información pública, y menciona que, según datos de Cainfo, hubo 24 episodios “que demostraban un deterioro en la aplicación de las normas de transparencia pasiva en el país”.

En este sentido, AI destaca que fue “especialmente evidente” durante la emergencia hídrica en Montevideo y zona metropolitana, “período en el que las autoridades obstaculizaron el acceso a la información sobre la gestión y la calidad del agua potable y su efecto en la salud humana”.

PERFILES

Alberto Grille, director de Caras y Caretas, Uruguay. 

Dirige la revista Caras y Caretas desde hace 20 años. En Youtube tiene el canal Caras y Caretas TV con 150 mil visualizaciones mensuales y 40 mil suscriptores.

Luciana Bigliante, representante de la  Asociación de la Prensa Uruguaya (APU). Asimismo es delegada y fundadora de la Asociación de Trabajadores de la ‘R’, ex La República.

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