En un discurso presidencial que dejó a la nación con la respiración contenida, el presidente Javier Milei abrió las sesiones del Congreso el pasado viernes, elogiando un ajuste fiscal «innegociable» y proponiendo reformas ultra regresivas que amenazan con llevar al país por un camino de incertidumbre y desigualdad.
Durante más de una hora, Milei repitió su narrativa sobre la «peor herencia» y la necesidad de un ajuste salvaje que, según él, es la única salida para la «decadencia» del país. Sin embargo, lo más sorprendente fue la ausencia de iniciativas de paliativos para jubilados y trabajadores en el discurso.
Los rumores que circulaban durante el día entre los inversores sugerían anuncios de alto impacto, como la unificación cambiaria y la implementación de un esquema de competencias de monedas. Sin embargo, ninguna de estas propuestas se materializó en el discurso de Milei, que más bien se centró en destacar las presuntas bondades de los mercados libres, presentando números como si fueran sagradas escrituras.
Uno de los puntos más controversiales fue la enfatización en «la motosierra», un recorte fiscal que, según Milei, recae por primera vez sobre la política y no sobre el sector privado. A pesar de datos que sugieren la caída real de las jubilaciones en enero, el presidente insistió en que «hubo mucha más motosierra».
El déficit fiscal fue presentado como la «madre de todas las batallas», y Milei argumentó que su gobierno se centrará en erradicarlo junto con la emisión monetaria del Banco Central, que financia lo denominó como «orgía de gastos» del sector público.
En cuanto a las propuestas de reforma, el presidente planea enviar al Congreso un paquete de leyes «anticasta». Entre ellas, la eliminación de jubilaciones de privilegio, la imposición de límites a la reelección sindical y cambios en los convenios colectivos de trabajo sectoriales. También se busca penalizar como un delito de lesa humanidad a los funcionarios que aprueben un presupuesto financiado con emisión del Banco Central.
A pesar de la retórica confrontativa, Milei sorprendió al final del discurso al invitar a los gobernadores a firmar el Pacto de Mayo, ofreciendo alivios fiscales como incentivo. Sin embargo, la ambigüedad sobre si esta invitación es meramente discursiva o tiene una intención concreta genera incertidumbre.
Entre los diez puntos del supuesto «nuevo pacto fundacional para la Argentina» se encuentran medidas controvertidas como la inviolabilidad de la propiedad privada, la reducción del gasto público al 25% del PIB, y reformas laborales y previsionales que han generado preocupación entre diversos sectores de la sociedad. En un país que busca estabilidad, las propuestas de Milei han generado una ola de incertidumbre sobre el futuro económico y social.