En una escena que recordó a la invasión de mosquitos del mes pasado, una nueva oleada de Aedes albifasciatus, conocidos como «mosquitos de inundación», ha afectado la ciudad y la provincia de Buenos Aires en Argentina. Este lunes, los residentes se vieron obligados a lidiar con nubes negras de estos insectos, generando alarma entre la población.
A diferencia de los mosquitos que transmiten el dengue, el Aedes albifasciatus no es portador de esta enfermedad, pero su picadura es especialmente molesta y agresiva. Juan Manuel Carballeda, doctor en biología e investigador del Conicet, explicó que este fenómeno se debe a las intensas lluvias e inundaciones recientes, proporcionando el ambiente propicio para la reproducción de estos mosquitos.
Las imágenes compartidas en redes sociales mostraron edificios cubiertos de estos insectos y «nubes» negras sobrevolando plazas en La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Carballeda señaló que la situación se agrava debido al contexto de cambio climático, donde eventos extremos, como fuertes lluvias, son más frecuentes.
El ciclo de vida de estos mosquitos implica que la proliferación continuará durante al menos 15 días más, hasta que concluya el ciclo de vida de los adultos. Carballeda indicó que si no hay más eventos de acumulación de agua, la población comenzará a disminuir.
Es crucial destacar que estos mosquitos pertenecen a la especie Aedes albifasciatus, transmisora del virus de la Encefalitis Equina del Oeste (EEO). Aunque el virus afectó a caballos el año pasado, hasta ahora no presenta grandes riesgos para los humanos y está bajo control mediante el programa de vacunación en caballos y otras medidas.
Ante esta situación, se han difundido medidas para protegerse de las picaduras, incluyendo el uso de telas mosquiteras, ropa clara de manga larga, espirales y repelentes con DEET. Además, las autoridades han intensificado las acciones de desinsectación en espacios públicos, parques y plazas.
La Municipalidad de La Plata anunció la fabricación y distribución gratuita de 2.000 repelentes en diferentes barrios afectados. Estos repelentes, producidos localmente, se distribuyen en Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y van acompañados de información clave sobre cómo prevenir la proliferación del insecto.
A pesar de la incomodidad causada por las picaduras, se destaca la importancia de continuar con las medidas preventivas contra el dengue, ya que los casos siguen en aumento. La Municipalidad trabaja en la identificación de zonas con dengue activo y proporciona repelentes como parte de un plan integral contra las enfermedades transmitidas por mosquitos.