Alberto Fernández rechaza la continuidad de Scioli en la embajada en Brasil bajo el gobierno de Milei

En una reciente entrevista, el presidente Alberto Fernández expresó su desacuerdo con la posibilidad de que Daniel Scioli permanezca como embajador argentino en Brasil durante la administración de Javier Milei. Fernández argumentó que resultaría «objetivamente imposible trabajar con Milei» para aquellos que hayan colaborado previamente con su Gobierno.

La futura canciller de Milei, Diana Mondino, había mencionado la intención de mantener a Scioli en la embajada en Brasilia para gestionar la relación con el gobierno de Lula Da Silva, que fue duramente criticado por Milei durante la campaña electoral. Ante esta propuesta, el presidente Fernández expresó su rechazo, subrayando las notables diferencias ideológicas entre su gobierno y el de Milei.

En la misma línea, Fernández destacó su preocupación sobre cómo se podría representar de manera consistente al Gobierno argentino ante dos visiones tan divergentes. «No me vengan con que eso es representar a la Argentina porque eso es falso, son dos Argentinas distintas», afirmó en la entrevista a Urbana Play.

Además, el presidente abordó el tema de la reunión con Milei, destacando las similitudes entre la propuesta de «dolarización» del nuevo gobierno y la antigua política de «convertibilidad» implementada durante el mandato de Carlos Menem. Fernández advirtió sobre las posibles consecuencias negativas de esta estrategia, comparándola con el desastre económico que resultó de la convertibilidad en la década de 1990.

El mandatario señaló que tanto Milei como Menem comparten la creencia de que la solución a la inflación y la inestabilidad económica radica en reducir el déficit fiscal mediante ajustes en diversas áreas, incluso vendiendo empresas estatales. Fernández recordó cómo terminó la convertibilidad en 1999, con altos niveles de desempleo y la industria nacional afectada.

En cuanto a su balance de gestión, Alberto Fernández expresó tristeza por no ser sucedido por un miembro de su propio partido, pero resaltó la honestidad y dedicación de su administración a pesar de los desafíos. También abordó las tensiones internas en la coalición de Unión por la Patria, admitiendo que la alianza comenzó a volverse disfuncional en algún momento.

Finalmente, el presidente reflexionó sobre su manejo de la pandemia, defendiendo su seguimiento de las recomendaciones de la OMS. Además, pidió disculpas por la polémica celebración del cumpleaños de su esposa durante el aislamiento obligatorio, reconociendo el error y lamentando el impacto negativo que tuvo.

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