El exdiputado nacional Miguel Saredi presentó en una entrevista con Somo Radio FM Facebook de Junín su proyecto para descentralizar la provincia de Buenos Aires y trasladar la capital administrativa a Junín. La iniciativa forma parte de un planteo más amplio que incluye el desarrollo de las “ciudades intermedias” como eje estratégico para impulsar la producción, equilibrar el territorio y generar nuevas oportunidades en el interior bonaerense.
La posibilidad de que Junín se convierta en la capital administrativa de la provincia de Buenos Aires comenzó a instalarse como tema de debate a partir del proyecto impulsado por el exdiputado nacional Miguel Saredi, quien explicó los fundamentos de la iniciativa durante una entrevista realizada por Somo Radio FM Facebook de Junín.
La propuesta forma parte de un libro que Saredi está preparando junto a Luis Gote, especialista en cuestiones territoriales, cuya publicación está prevista para septiembre a través de la editorial Dunken. El trabajo plantea la necesidad de avanzar hacia una mayor descentralización tanto de la Argentina como de la provincia de Buenos Aires.
Según explicó Saredi, el objetivo no es simplemente trasladar oficinas de una ciudad a otra, sino discutir una transformación estructural de la provincia, su organización territorial y la manera en que se distribuyen las oportunidades de desarrollo.

¿Por qué Junín?
Uno de los principales interrogantes planteados durante la entrevista fue por qué Junín aparece como la ciudad elegida para asumir el rol de capital administrativa.
Saredi sostuvo que la elección no responde a cuestiones personales, partidarias o de localismo, y remarcó que antes de definir una ciudad hay que dejar de lado las subjetividades.
“Lo primero que uno se tiene que sacar es la irracionalidad o el subjetivismo”, señaló, al explicar que conoce diferentes realidades del territorio bonaerense, tanto del interior como del conurbano, particularmente por su experiencia política y profesional en ciudades como Trenque Lauquen y La Matanza.
En ese sentido, destacó que Junín reúne una serie de condiciones estratégicas vinculadas con las comunicaciones, el transporte, su ubicación geográfica, la producción, la población y sus posibilidades de crecimiento.
Además, ubicó a Junín dentro de un esquema territorial que podría articularse con Tandil y Bahía Blanca, conformando un importante eje productivo para la provincia y el país.

El desarrollo de las “ciudades intermedias”
Uno de los conceptos centrales de la propuesta es el desarrollo de las denominadas “ciudades intermedias”, consideradas por Saredi como una herramienta fundamental para modificar la actual concentración territorial bonaerense.
El proyecto contempla fortalecer ciudades como Trenque Lauquen, Chivilcoy, Olavarría, Bragado, 9 de Julio, Junín y otras localidades del interior, otorgándoles mayores posibilidades de crecimiento económico, productivo, administrativo y poblacional.
Saredi explicó que el desarrollo de las ciudades intermedias constituye una experiencia aplicada en distintos países y que, para la provincia de Buenos Aires, puede convertirse en una estrategia para generar nuevas oportunidades para las familias del interior.
La idea apunta a que estas ciudades no sean simplemente lugares de paso o centros administrativos secundarios, sino verdaderos polos de desarrollo capaces de ofrecer trabajo, producción, servicios y mejores condiciones de vida.
“Si nosotros desarrollamos las ciudades intermedias, además allí hay presente y futuro en materia productiva para las familias y para un desarrollo de vida totalmente distinto”, sostuvo.
Para el exdiputado, allí se encuentra uno de los principales ejes de la propuesta: generar un territorio más equilibrado, evitando que las oportunidades laborales, educativas, productivas y administrativas continúen concentrándose alrededor de los grandes centros urbanos.

La Plata como capital cultural y Mar del Plata como capital turística
El proyecto no plantea quitarle relevancia a La Plata.
Por el contrario, Saredi consideró que una eventual descentralización administrativa podría permitir que la capital provincial recupere y profundice su perfil como centro cultural y educativo.
“La Plata puede volver a ser la capital y el faro educativo y cultural que lo fue siempre”, expresó, al plantear la posibilidad de desligar a la ciudad de la concentración burocrática y administrativa que actualmente soporta.
En el mismo esquema, propuso fortalecer a Mar del Plata como capital turística y desarrollar diferentes funciones para las principales ciudades bonaerenses.
De esta manera, la iniciativa busca que cada región pueda potenciar sus características propias y que la provincia funcione como una red de ciudades con diferentes especializaciones y capacidades.
“Mirar la Argentina hacia adentro”
Otro de los argumentos utilizados por Saredi está relacionado con la ubicación geográfica de Junín.
A diferencia de ciudades portuarias como La Plata, Mar del Plata o Bahía Blanca, el exdiputado consideró que Junín ofrece la posibilidad de pensar una capital administrativa situada más hacia el interior de la provincia y vinculada con el centro del país.
En ese sentido, destacó su cercanía relativa con Santa Fe y Córdoba y puso como ejemplo el desarrollo de Córdoba como una provincia mediterránea que históricamente tuvo una fuerte mirada hacia el interior.
Para Saredi, trasladar parte del poder administrativo hacia el interior permitiría comenzar a modificar una lógica histórica de concentración y promover una mirada territorial diferente.
También mencionó el caso de Brasilia, en Brasil, como ejemplo de una capital construida hacia el interior del territorio con el objetivo de generar una nueva dinámica de desarrollo.

Una reforma integral de la provincia
La propuesta de Junín como capital administrativa constituye, según explicó Saredi, solamente una parte de un proyecto más amplio.
El primer aspecto que plantea es una transformación del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que, a su criterio, necesita una reforma estructural profunda.
Saredi cuestionó las diferencias existentes entre la Ciudad de Buenos Aires y los municipios del conurbano y sostuvo que no puede mantenerse una estructura en la que ambos territorios presenten profundas desigualdades en materia de recursos, derechos y servicios.
A su entender, debería avanzarse hacia una mayor integración jurídica y administrativa del AMBA y hacia una distribución más equilibrada de los recursos.
En paralelo, la descentralización administrativa hacia Junín y el fortalecimiento de las ciudades intermedias serían parte de una estrategia para reorganizar territorialmente la provincia.
Una propuesta que busca superar la discusión partidaria
Durante la entrevista, Saredi insistió en que el proyecto no debe ser interpretado como una iniciativa a favor de un determinado intendente, senador o espacio político.
Incluso señaló que, desde una perspectiva estrictamente electoral, podría haber elegido proponer a La Matanza como capital, debido a su peso poblacional y político.
Sin embargo, aseguró que el objetivo es instalar una discusión estratégica que trascienda las elecciones y las diferencias partidarias.
“Yo estoy planteando algo que es un eje estratégico para los argentinos”, sostuvo.
En esa línea, pidió que el debate sobre el futuro territorial de la provincia no quede reducido a las próximas elecciones, sino que permita discutir cuestiones estructurales como la coparticipación municipal, la descentralización y el desarrollo productivo.
Junín, en el centro de un nuevo debate
La iniciativa ya generó reacciones en diferentes sectores y, según explicó Saredi, algunos legisladores comenzaron a involucrarse en la discusión.
También mencionó que recibió comentarios y llamados de dirigentes y referentes de distintas ciudades que consideran que sus propias localidades podrían ser candidatas a convertirse en capital administrativa.
Para Saredi, lejos de ser un problema, esa discusión es precisamente uno de los objetivos del proyecto.
“Si vos pensás que Olavarría, por ejemplo, es mejor, hagamos una mesa de debate: ¿por qué Olavarría es el mejor lugar?”, planteó.
El exdiputado considera que el hecho de poner a Junín en el centro de la propuesta puede servir para abrir una discusión mucho más amplia sobre qué provincia de Buenos Aires se quiere construir en las próximas décadas.
Un vínculo histórico con Junín
Durante la entrevista, Saredi también recordó a dirigentes vinculados con Junín y destacó la importancia política e institucional que históricamente tuvo la ciudad.
Mencionó especialmente al exintendente Mario Meoni y al especialista en derecho municipal Orlando Pulvirenti, a quien definió como una de las personas con mayor conocimiento sobre concejos deliberantes, municipalidades y derecho municipal en la Argentina.
En ese marco, sostuvo que Junín ha dado “grandes dirigentes” y que su elección también está relacionada con el papel que la ciudad puede desempeñar dentro de una nueva organización territorial bonaerense.
Finalmente, Saredi afirmó que su propuesta no responde a una conveniencia electoral personal.
“Necesito estar convencido. No gano nada electoralmente con esto. Lo hago porque estoy convencido y amo a mi provincia de Buenos Aires, a mi país y no quiero que salga adelante por sus hijos y por sus nietos también”, expresó durante la entrevista.
La posibilidad de que Junín sea la capital administrativa de la provincia de Buenos Aires queda así planteada como parte de un debate de mayor alcance: descentralizar, fortalecer las ciudades intermedias y construir una provincia menos concentrada, con nuevos polos productivos y administrativos en el interior.