La Policía Bonaerense realizó 30 allanamientos en distintos puntos del sur del Conurbano. Entre los detenidos está Néstor Adrián Prieto Grance, alias “Paraná” o “Paranacito”, de 24 años, señalado como presunto jefe de una organización dedicada a la comercialización de drogas y mencionado en la investigación por el asesinato del sargento Facundo Giménez.
Un amplio despliegue de la Policía Bonaerense permitió avanzar contra una presunta organización dedicada al narcotráfico que operaba en sectores de Florencio Varela y Quilmes. El operativo incluyó 30 allanamientos y terminó con 18 personas detenidas, además del secuestro de estupefacientes, armas de fuego, dinero y distintos elementos que ahora serán analizados por la Justicia.
Uno de los principales resultados fue la detención de Néstor Adrián Prieto Grance, de 24 años, conocido como “Paraná” o “Paranacito”. Los investigadores lo ubican como presunto responsable de la estructura que habría abastecido y distribuido drogas mediante distintos puntos de venta de la zona.
La situación del joven adquirió especial relevancia porque, además de la causa por narcotráfico, aparece mencionado como persona de interés en investigaciones por homicidios y hechos vinculados al sicariato. Entre esas pesquisas se encuentra la que intenta esclarecer el asesinato del sargento Facundo Giménez, ocurrido durante un procedimiento antidrogas en Florencio Varela. Su eventual responsabilidad todavía debe ser determinada por la Justicia.
Una investigación que comenzó tras el asesinato de Giménez
El crimen de Giménez ocurrió el 16 de junio, cuando el efectivo participaba de un allanamiento en el barrio La Colorada Oeste, en Florencio Varela, en el marco de una investigación relacionada con el narcomenudeo. Durante el procedimiento, el sargento recibió un disparo en la cabeza y murió como consecuencia de la herida.
A partir de aquel episodio, los investigadores profundizaron distintas líneas vinculadas con la estructura delictiva que operaba en la zona. La pesquisa incluyó tareas de inteligencia, seguimientos, vigilancias, relevamientos territoriales, filmaciones y análisis de comunicaciones.
Con el avance de la investigación se habría podido reconstruir una organización con diferentes niveles de funcionamiento, desde personas encargadas del abastecimiento hasta vendedores y puntos destinados a la comercialización de los estupefacientes.
Drogas, armas y dinero secuestrados
Durante los procedimientos se incautaron 3,8 kilos de marihuana aproximadamente, más de 300 gramos de cocaína y más de 200 gramos de pasta base, además de elementos utilizados para el fraccionamiento de las sustancias. También fueron encontrados teléfonos celulares, equipos de comunicación y balanzas digitales.
El operativo permitió además secuestrar seis armas de fuego, entre ellas revólveres de distintos calibres y una pistola Glock 9 milímetros, junto con municiones.
Los investigadores encontraron también chalecos antibalas con fundas policiales y numeración suprimida, un elemento que será incorporado a la investigación para determinar su procedencia y eventual utilización.
En materia de dinero, fueron incautados aproximadamente 2.900 dólares, 621.500 pesos y 122.000 guaraníes.
También quedaron bajo custodia policial vehículos y otros elementos considerados de interés para la causa, entre ellos un automóvil, una motocicleta y el cuadro de otra moto cuya numeración había sido adulterada.
Allanamientos y derribo de búnkeres
El despliegue incluyó procedimientos en campos, viviendas y tres lugares identificados como puntos de comercialización de drogas, además de un allanamiento realizado con carácter de urgencia.
Una vez concluidos los procedimientos, efectivos policiales junto con personal del Municipio de Florencio Varela avanzaron con el derribo de los tres búnkeres señalados durante la investigación. La medida buscó evitar que esos espacios volvieran a ser utilizados para la venta de estupefacientes.
Los detenidos y los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia en el marco de una investigación por infracción a la Ley 23.737, que regula los delitos vinculados con estupefacientes.
La causa continuará ahora con el análisis del material secuestrado, especialmente teléfonos y comunicaciones, mientras los investigadores buscan establecer con mayor precisión el funcionamiento de la organización y determinar si existen conexiones entre sus integrantes y distintos hechos violentos ocurridos en Florencio Varela y Quilmes.
Entre esos hechos se encuentra el homicidio del sargento Facundo Giménez, una línea investigativa que permanece abierta y cuya eventual vinculación con “Paranacito” deberá ser definida por la Justicia.