Tras el cierre de la planta de Virreyes que dejó a 920 trabajadores sin empleo, el Sindicato del Neumático impulsa una iniciativa legislativa para que el Estado bonaerense asuma provisoriamente el control del directorio de la empresa y garantice la continuidad productiva.
El conflicto por el cierre de la histórica fábrica de neumáticos FATE, ubicada en la localidad de Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, sumó un nuevo capítulo político y sindical. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), encabezado por Alejandro Crespo, presentó en la ciudad de La Plata un proyecto de ley que propone que la Provincia de Buenos Aires intervenga transitoriamente la conducción de la compañía con el objetivo de preservar la producción y los puestos de trabajo.
La iniciativa surge luego de que la empresa anunciara el cierre definitivo de su planta industrial y el despido de 920 trabajadores, una decisión que impactó de lleno en la economía regional y generó fuertes protestas sindicales.
Según argumenta el gremio, la planta constituye un eslabón clave dentro de la cadena productiva del transporte y la industria automotriz del país. Por ese motivo, consideran que su desaparición significaría una pérdida estratégica para el aparato industrial nacional.
Una intervención temporal para reactivar la producción
La propuesta impulsada por el sindicato plantea que el gobierno bonaerense asuma de manera transitoria el control del directorio de la empresa. El objetivo sería garantizar la continuidad de la actividad productiva mientras se busca una salida estructural al conflicto.
Desde el SUTNA sostienen que se trataría de una intervención limitada en el tiempo, orientada a sostener el funcionamiento de la planta y resguardar las fuentes laborales hasta que la compañía presente un plan de producción viable. Una vez que exista una propuesta concreta de reactivación, el control volvería a manos de la firma.
Uno de los aspectos que el gremio destaca del proyecto es que, según su planteo, no implicaría erogaciones para el Estado provincial, ya que la administración temporal estaría enfocada en reorganizar la producción utilizando los recursos existentes.
Un conflicto que expone la crisis del sector
El cierre de la planta de FATE generó un fuerte impacto en el sector industrial argentino. La empresa, con más de ocho décadas de trayectoria, había sido una de las principales productoras de neumáticos del país y llegó a convertirse en la única firma de capital nacional que fabricaba neumáticos radiales para transporte pesado.
La compañía justificó su decisión en cambios profundos en el mercado, entre ellos la creciente competencia de neumáticos importados y la caída de la rentabilidad del sector. En los últimos años, las importaciones de cubiertas aumentaron de forma significativa mientras que los precios internos del rubro registraron una fuerte baja en dólares.
En paralelo, el conflicto laboral también escaló. Tras el anuncio del cierre, trabajadores realizaron protestas dentro y fuera del predio industrial y reclamaron la continuidad de la producción. Incluso se dictó una conciliación obligatoria para intentar encauzar la negociación entre la empresa y el sindicato, aunque hasta ahora no hubo avances concretos.
Debate sobre el rol del Estado
La iniciativa presentada en la Legislatura bonaerense abre ahora un debate más amplio sobre el rol del Estado frente a cierres empresariales que afectan a cientos de trabajadores.
Desde el sindicato sostienen que el caso de FATE representa un ejemplo de lo que puede ocurrir en otros sectores industriales si no se adoptan medidas para preservar la producción nacional. En ese marco, defienden la intervención estatal como una herramienta excepcional para evitar el cierre definitivo de plantas consideradas estratégicas.
Mientras tanto, el futuro de la fábrica sigue siendo incierto. Con la planta paralizada y las negociaciones sin avances concretos, el proyecto legislativo aparece como una de las pocas alternativas que hoy se discuten para intentar sostener la actividad y evitar la pérdida definitiva de casi mil puestos de trabajo.