El ex diputado nacional Miguel Saredi presentó en Radio AM 750 su libro «Junín, capital de los bonaerenses» en una extensa entrevista con Oscar Orquera en el programa «Entre Todos», donde planteó la necesidad de descentralizar la provincia de Buenos Aires y repensar el modelo federal.
Prácticamente, ¿sabés qué me gustaría que cuentes? ¿De qué va Junín, capital de los bonaerenses? Con esa pregunta arrancó la charla entre Oscar Orquera y Miguel Saredi en la AM 750, que derivó en un profundo análisis sobre el rol de la provincia de Buenos Aires en el destino nacional.
Saredi, ex diputado nacional y autor junto a Luis Goenaga del libro, hizo un planteo de fondo: la provincia no puede seguir siendo pensada desde el AMBA.
«La provincia de Buenos Aires es obviamente la principal provincia de Argentina. Con el 40% de la población, más de un tercio del Producto Bruto Argentino, más del 40% de los ingresos fiscales. Y muchas veces en la política nacional no se toma muy en cuenta lo que significa», sostuvo.
Y agregó: «Es muy difícil solucionar la Argentina si no solucionamos la provincia de Buenos Aires».
El AMBA, la macrocefalia y el presupuesto desigual
Para Saredi, el origen del problema es geográfico e histórico. Recordó la federalización de 1880, cuando la provincia perdió la Ciudad de Buenos Aires y su puerto, y se quedó con La Plata, a solo 50 kilómetros.
«Eso llevó a un desarrollo geográfico no bueno para la Argentina, en la cual el 67% de la población, en el caso de la provincia, está en el AMBA. Entonces, eso lleva a una macrocefalia», explicó.
Para graficarlo, tiró números que impactan: «Cuando uno dice que un municipio como La Matanza tiene un presupuesto de 300 millones de dólares y la Ciudad de Buenos Aires 13 mil millones de dólares, con no mucha diferencia de habitantes, uno empieza a ver ¿qué nos está pasando?».
La propuesta central del libro es la defensa del federalismo bonaerense. Si bien el título es provocador, Saredi aclaró: «No es en contra de La Plata. El destino platense, la familia platense sabe lo que ha pasado en el proceso. Queremos que vuelva a ser esa Plata como fuerza cultural y educativa de toda la provincia y por eso le queremos sacar cuestiones administrativas».
Ciudades intermedias y clusters: el corazón de la propuesta
El eje más fuerte de la entrevista fue la revalorización del interior. Saredi insistió en que la provincia tiene más de 100 ciudades intermedias, de entre 10.000 y 200.000 habitantes, con una calidad de vida y un potencial de desarrollo que hoy es «totalmente definitivo».
«Vos mencionás a Junín, Junín es el título llamativo porque queremos cambiar la capital allí, pero también Tandil, Bahía Blanca, y más de 100 ciudades intermedias como Bolívar, Olavarría, Pergamino, Chacabuco», señaló.
En ese marco, desarrolló su teoría de los clusters productivos y de desarrollo sobre las rutas, que considera clave para el futuro:
«Muy importante lo que hay, una serie de lo que se llama clúster, o sea que son polos productivos y de desarrollo en la ruta».
Y detalló:
Clúster Ruta 9: San Nicolás, San Pedro. «Muy importante».
Clúster Ruta 3: Olavarría, Azul, Tandil, Necochea. «Otro clúster tremendo de producción y desarrollo».
Clúster Ruta 5: Chivilcoy, Bragado, Carlos Casares, 9 de Julio.
Clúster Ruta 7: Pergamino, Junín, Chacabuco. «Donde estamos nosotros. Y que es muy importante».
«Todos estos son clústeres de desarrollo. Lo que nos está pasando con la economía que va hacia la cordillera, hay un eje productivo alimentario, energético, minero, petrolero, nos guste o no, que el mundo nos lleva hacia eso. Pero yo tengo que ver cómo lo desarrollamos con población propia», afirmó.
El triángulo Junín – Tandil – Bahía Blanca
Consultado por Orquera sobre la tapa del libro y el triángulo que forman Junín, Tandil y Bahía Blanca, Saredi lo fundamentó:
«Es un eje productivo fundamental. Tenés el puerto profundo de Bahía Blanca que es fundamental, pero más hacia el sur de la República. Y también como polo científico y tecnológico es una gran potencia».
La elección de Junín como capital no es caprichosa, explicó ante los localismos: » «Fuimos a Junín y la gente de Chacabuco, que está muy cerquita, nos decía: ‘¿Por qué no Chacabuco? ¿Por qué no Tandil? ¿O por qué no Mar del Plata?’. Nosotros en el libro damos una serie de argumentos por los que nos parece que Junín es el mejor lugar: porque conforma el triángulo productivo entre Junín, Tandil y Bahía Blanca.»
Y lo vinculó con un debate global: «¿Dónde está la capital de España? En el centro, Madrid. ¿Qué hicieron los rusos? Sacaron la capital de San Petersburgo y la llevaron a Moscú porque estaba en el centro. No es casual que Brasil sacó su capital y la llevó al centro, a Brasilia, o que Estados Unidos no la dejara en Nueva York y la llevara a Washington. Las capitales, es muy importante que estén hacia adentro. Es casi sociológico, es como mirar a la República desde adentro».
«El desarrollo de Córdoba, en gran medida, es por ser una provincia mediterránea. Por una provincia que se construyó hacia adentro, mirándose a sí misma», comparó.
Para cerrar, dejó una reflexión sobre la identidad bonaerense: «¿Por qué en el interior a los bonaerenses nos ven tanto como porteños? Nos identifican como si fuéramos lo mismo. De hecho, por eso nunca votan un candidato a presidente que sea bonaerense. En gran medida porque está a 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Esta falta de identidad bonaerense ha repercutido mucho en la historia económica y política de la Argentina».
La entrevista concluyó con el anuncio del sorteo de tres ejemplares de Junín, capital de los bonaerenses, al que el propio Orquera sumó el suyo: «En un hecho de arrojo voy a dejar el mío para regalar también».