El Gobierno nacional autorizó el uso de casi 2,4 hectáreas junto a la estación de trenes de 1 y 44. Allí se construirá un nuevo complejo de 7.000 metros cuadrados que unificará micros y ferrocarril.
Un cambio histórico en la movilidad platense comenzó a concretarse. La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) otorgó a la Municipalidad de La Plata el permiso para avanzar con el proyecto de mudar la Terminal de Ómnibus y transformarla en una moderna estación ferroautomotor.
La novedad se oficializó este jueves 9 de octubre a través de la resolución conjunta 49/2026. El documento habilita al Municipio, encabezado por Julio Alak, a utilizar una superficie de 23.833,51 metros cuadrados ubicada en el cuadro ferroviario delimitado por calle 115 y diagonal 80, en la zona de 1 y 44. Se trata de tierras nacionales que hoy están bajo la órbita de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
La figura legal otorgada es la de Permiso de Uso Precario y Gratuito con Compromiso de Compra. Esto significa que la Comuna ya puede iniciar los trabajos de planificación y gestión, aunque aún deberá concretar la compra definitiva del predio para tener el dominio pleno.
El plan oficial contempla levantar una terminal de aproximadamente 7.000 metros cuadrados cubiertos, vinculada de forma directa a los andenes del tren Roca. La idea central es concentrar en un mismo punto los servicios de larga distancia y el transporte ferroviario, replicando el modelo que ya funciona en otras ciudades como Mar del Plata.
Desde el Ejecutivo local explicaron que el traslado responde a la necesidad de ordenar el tránsito y descomprimir el casco urbano. La actual terminal, emplazada entre las calles 4, 41 y 42, quedó inmersa en un área residencial y genera constantes inconvenientes por la intensa circulación de micros.
El expediente fue iniciado el 13 de junio de 2024 y atravesó un largo análisis técnico. En ese proceso intervinieron tanto ADIF como la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE), que impusieron una serie de condiciones para no afectar la operatividad del ferrocarril. Entre los requisitos figuran la reubicación de oficinas operativas, el traslado de un surtidor de combustible hacia Tolosa y la reserva de espacios para la futura renovación de vías.
Un relevamiento realizado en junio de este año advirtió que en el terreno conviven sectores operativos del ferrocarril, áreas en desuso y ocupaciones de distinta índole, situación que deberá resolverse antes de la toma de posesión efectiva.
Para financiar la obra, la Municipalidad prevé destinar lo recaudado por la venta del inmueble donde hoy funciona la terminal de la calle 4. Con la luz verde de Nación, el proyecto superó su traba administrativa más importante y ahora ingresa en la etapa de definiciones sobre plazos, compra definitiva y ejecución de la obra que promete redefinir el sistema de transporte en la capital bonaerense.