El Servicio Meteorológico Nacional anticipa una jornada inestable con temperaturas de hasta 28 grados y un cierre del día marcado por lluvias intensas, ráfagas y posible caída de granizo. Rige un alerta amarillo desde la tarde.
El Área Metropolitana de Buenos Aires tendrá un sábado pasado por agua. De acuerdo al último parte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el 11 de octubre se presentará con condiciones muy inestables que irán desmejorando con el correr de las horas.
Durante la mañana y la tarde, el cielo permanecerá mayormente nublado, con una temperatura mínima estimada en 16°C y una máxima que podría alcanzar los 28°C, en un ambiente cálido y húmedo. Los vientos soplarán del sector norte con intensidades moderadas.
El cambio más importante llegará a partir de la tarde-noche. El organismo oficial emitió un alerta amarillo por tormentas que estará vigente entre las 18:00 y las 23:59 horas para la Ciudad y el conurbano bonaerense.
Según el informe, se esperan tormentas aisladas, algunas localmente fuertes, acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ráfagas que podrían superar los 60 kilómetros por hora y ocasional caída de granizo. Los valores de precipitación acumulada se ubicarían entre los 20 y 50 milímetros, pudiendo ser superados de forma puntual.
Este episodio se da en el marco de un fin de semana largo que comenzó con buen tiempo pero que encontrará su punto más crítico justamente el sábado. Para el domingo 12, el SMN prevé que la inestabilidad continúe con chaparrones durante la madrugada y la mañana y lluvias aisladas hacia la tarde, con un marcado descenso de temperatura, con marcas entre 14°C y 18°C.
La mejora definitiva de las condiciones recién se espera para el lunes 13, cuando el cielo pasará de mayormente nublado a parcialmente nublado y las temperaturas se ubicarán entre los 13°C y 23°C.
Ante el alerta, el Servicio Meteorológico recomienda no sacar la basura, retirar objetos que impidan el escurrimiento del agua, evitar actividades al aire libre, no refugiarse cerca de árboles o postes de electricidad y mantenerse informado por los canales oficiales.