Nación y Ciudad formalizaron el traspaso de la cárcel de Marcos Paz y presentaron el Plan Ley y Orden para cerrar Devoto

Con un acto encabezado por Karina Milei en el Ministerio de Seguridad, el Gobierno nacional y la administración porteña firmaron el acta de recepción del nuevo Complejo Federal VIII y pusieron en marcha el operativo para mudar a 1.500 internos.

En una señal de articulación política entre las dos jurisdicciones, la administración nacional y la Ciudad de Buenos Aires dieron este miércoles 8 de octubre un paso decisivo para concretar el cierre del penal de Villa Devoto.

La actividad central se desarrolló pasadas las 16 horas en la sede del Ministerio de Seguridad Nacional, donde se rubricó el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El documento habilita formalmente la etapa final del proceso que trasladará a toda la población alojada en el predio de la avenida Bermúdez hacia el nuevo establecimiento ubicado en la provincia de Buenos Aires.

La ceremonia fue encabezada por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, acompañada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. También formaron parte del encuentro el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el titular de la cartera de Seguridad de la Ciudad, Horacio Giménez; la legisladora porteña Pilar Ramírez, y los funcionarios del gabinete local Gabriel Sánchez Zinny y Gabino Tapia.

Durante el acto, además de concretar la cesión del predio construido por la Ciudad, las autoridades presentaron oficialmente el Plan Operacional “Ley y Orden”. La iniciativa fue creada formalmente a través de la Resolución 1018/2026 del Ministerio de Seguridad, publicada días atrás en el Boletín Oficial, y establece el marco operativo para la mudanza carcelaria.

Para la ejecución se constituyó un Comando Unificado Federal que tendrá a su cargo la planificación, coordinación y realización de cada traslado. El dispositivo está integrado por el Servicio Penitenciario Federal, la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. La coordinación general recae en el director nacional del SPF, con participación de representantes de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires.

Según se informó oficialmente, el esquema contempla un análisis detallado del perfil criminológico y del nivel de peligrosidad de cada interno, el diseño de los recorridos, la prevención de riesgos, y la implementación de mecanismos de alerta temprana e intercambio de información. El propósito central es asegurar el control total y prevenir fugas, motines o ataques externos durante cada movimiento.

La titular de la cartera de Seguridad calificó la jornada como un “hito histórico” y remarcó que se trata de una mudanza compleja, “planificada como nunca antes, con un sistema de pruebas inédito en el país”. En esa línea, la funcionaria precisó que el operativo alcanzará a unos 1.500 detenidos y que la intención del Ejecutivo es completar la desocupación de Devoto antes del cierre del año.

El cronograma, no obstante, tendrá una pausa especial. Monteoliva confirmó que el traslado se interrumpirá por algunos días durante la visita del papa León XIV a la Argentina, quien tiene previsto ingresar al penal de Devoto en el marco de su agenda. Una vez finalizada esa actividad, la mudanza se retomará en la segunda quincena de noviembre.

El nuevo Complejo de Marcos Paz, cuya construcción estuvo a cargo de la Ciudad, cuenta con capacidad para 2.240 internos y ya superó la semana pasada la primera etapa de pruebas de funcionalidad. Con la firma de hoy quedó habilitado para recibir a la población de Devoto.

Por su parte, la secretaria General de la Presidencia destacó la sintonía entre ambas administraciones y sostuvo que concretar este traslado “después de tanto tiempo es muy importante” y representa “un gran conjunto entre Nación y la Ciudad en las cosas que son para ayudar a todos los argentinos”.

En tanto, el jefe de Gobierno porteño agradeció “la voluntad política del Gobierno nacional” y aseguró que se trata de “una gran noticia, no solo para Devoto, sino para todos los barrios que lo rodean”, al remarcar que el objetivo es “devolverle al barrio la tranquilidad que se merece”.

El cierre definitivo del penal porteño forma parte de una política más amplia que busca sacar los establecimientos de detención del ejido urbano y fortalecer el sistema penitenciario federal, con eje en el cumplimiento efectivo de las condenas, la disciplina interna y el control de los complejos.

Autor