El entrenador dejó su cargo luego de la derrota 1-0 frente a Camioneros. El Mate atraviesa una racha de cuatro caídas consecutivas y quedó comprometido en la lucha por la permanencia en la Primera B Metropolitana.
La derrota frente a Camioneros terminó de acelerar una decisión que ya aparecía como una posibilidad ante el preocupante presente deportivo de Argentino de Quilmes. Adrián Czornomaz dejó de ser el entrenador del conjunto de la Barranca y puso punto final a su segundo ciclo al frente del equipo.
La salida se acordó durante la mañana del lunes, después del 0-1 sufrido ante Camioneros por la fecha 34 de la Primera B Metropolitana. El resultado significó la cuarta derrota consecutiva para el conjunto quilmeño y profundizó una campaña que, en las últimas semanas, comenzó a alejarlo de la pelea por el Reducido y a acercarlo peligrosamente a la zona baja.
El encuentro ante Camioneros volvió a exhibir varias de las dificultades que acompañaron al equipo durante esta etapa. Argentino de Quilmes tuvo problemas para generar juego y encontró pocas situaciones claras frente al arco rival. Federico Aguirre marcó el único tanto del partido a los 33 minutos del segundo tiempo, mientras que el arquero Nahuel Yzaurralde sostuvo al Mate con varias intervenciones antes de la apertura del marcador.
Un cierre marcado por la irregularidad
Czornomaz había regresado al club en abril de este año, con el objetivo de darle continuidad a un proyecto que ya había tenido un antecedente positivo en 2024, cuando condujo al equipo hasta la final del Reducido por el ascenso a la Primera Nacional. La dirigencia había apostado nuevamente por el entrenador para intentar llevar al conjunto quilmeño a los primeros puestos.
Sin embargo, la segunda etapa terminó marcada por una campaña irregular. El equipo consiguió algunos períodos de resultados positivos, pero no logró sostener una línea de rendimiento que le permitiera consolidarse entre los protagonistas del campeonato. Según el balance difundido tras su salida, hubo rachas de ocho y seis partidos sin perder, aunque la falta de regularidad terminó condicionando sus aspiraciones.
El contraste se hizo más evidente en las últimas jornadas. Argentino de Quilmes había llegado a ilusionarse con acercarse a los puestos de Reducido luego de triunfos como el conseguido ante Arsenal, cuando alcanzó los 30 puntos y quedó a cinco unidades de la zona de clasificación.
Con el correr de las fechas, aquella expectativa se fue diluyendo. La derrota ante San Martín de Burzaco, la caída frente a Sportivo Italiano y posteriormente el traspié ante Camioneros profundizaron una tendencia negativa que finalmente derivó en el cambio de entrenador.
Una situación que preocupa en la tabla
Tras la fecha 34, Argentino de Quilmes aparece con 37 puntos, producto de ocho victorias, 13 empates y 13 derrotas, con una diferencia de gol de -8. El equipo comparte ubicación con Liniers y quedó a apenas seis unidades de UAI Urquiza, que ocupa uno de los lugares comprometidos con el descenso.
El escenario obliga ahora a la dirigencia a tomar una decisión rápida para afrontar el tramo final del campeonato. El próximo compromiso está previsto ante Deportivo Merlo, en condición de local, por la siguiente jornada del torneo.
La prioridad dejó de ser solamente recuperar terreno en la pelea por el Reducido: el objetivo inmediato será cortar la racha negativa, recuperar confianza y sumar puntos que permitan evitar que el equipo quede definitivamente involucrado en la lucha por la permanencia.
Con la salida de Czornomaz, se abre así una nueva etapa en Argentino de Quilmes. La dirigencia deberá definir quién asumirá la conducción del plantel para intentar enderezar el rumbo en las fechas decisivas de la Primera B Metropolitana.