La Agrupación Peronista Bonaerense difundió un comunicado en el que calificó de electoralista el reciente posicionamiento presidencial sobre la soberanía argentina. También expresó reparos frente a la participación de Estados Unidos en la proyectada Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.
La Agrupación Peronista Bonaerense (A.Pe.Bo) salió al cruce de los anuncios realizados por el presidente Javier Milei en su mensaje por cadena nacional del 3 de septiembre, en el que volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda política y anunció nuevas medidas vinculadas con la explotación de hidrocarburos, la defensa y la presencia argentina en el Atlántico Sur.
A través de un comunicado fechado el 4 de septiembre en La Plata, la organización sostuvo que el discurso presidencial constituye una utilización política de una cuestión considerada estratégica para la soberanía nacional. Bajo el título “Javier Milei sinarca”, A.Pe.Bo acusó al Gobierno de recurrir a la causa Malvinas con una finalidad electoral y cuestionó que ese planteo pueda desvincularse de las políticas desarrolladas durante la actual administración.
Críticas al anuncio presidencial
El pronunciamiento puso particularmente el foco en la referencia de Milei a la Ley 26.659, normativa que establece un régimen relacionado con la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina. En su mensaje, el Presidente anunció mecanismos destinados a acelerar las sanciones contra empresas vinculadas con proyectos de extracción de petróleo en las islas y sus espacios circundantes, además de restricciones para compañías que participen de esas actividades sin autorización argentina.
A.Pe.Bo interpretó esa decisión como un reconocimiento tardío de situaciones que, según la agrupación, ya se habrían producido durante la actual gestión. El comunicado menciona específicamente actividades desarrolladas por empresas vinculadas con el Reino Unido e Israel y expresa preocupación por las consecuencias que podrían derivarse de la explotación de recursos naturales en la zona.
La discusión adquirió una dimensión adicional debido al proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas y vinculado a las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. El Gobierno argentino presentó ese emprendimiento como uno de los principales objetivos de las nuevas medidas.
El cuestionamiento a Estados Unidos
Uno de los puntos centrales del documento de A.Pe.Bo es la preocupación por una eventual participación estadounidense en la infraestructura estratégica proyectada para Tierra del Fuego.
Milei anunció durante su cadena nacional que el Gobierno avanzaría en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, junto con un incremento de las capacidades nacionales de telecomunicaciones. Según la explicación oficial, el objetivo es fortalecer la presencia argentina y convertir a la zona en un polo logístico estratégico del Atlántico Sur.
La agrupación peronista, sin embargo, planteó que cualquier cooperación de Estados Unidos en esa iniciativa debería ser analizada desde una perspectiva estrictamente vinculada con los intereses nacionales. En particular, manifestó reparos frente a la posibilidad de que Washington adquiera una influencia determinante sobre la estrategia geopolítica argentina en el Atlántico Sur.
El planteo se produce además en un escenario internacional particularmente sensible. La administración de Milei presentó sus anuncios como parte de una estrategia de fortalecimiento de la posición argentina frente al Reino Unido, mientras que desde Londres se reiteró que el Gobierno británico mantiene su postura sobre las islas.
Una obra que ya había comenzado
El anuncio de la Base Naval Integrada también generó debate por el estado previo del proyecto. De acuerdo con información publicada el 4 de septiembre, la obra no se inició durante la actual administración, sino que había comenzado en 2022. Documentación oficial citada por Chequeado registraba un avance del 9,13% en diciembre de 2023 y no mostraba nuevas modificaciones hasta agosto de 2025.
Tras el anuncio presidencial, el Gobierno nacional reasignó además una partida de $561 millones del Presupuesto 2026 vinculada con acciones diplomáticas relacionadas con Malvinas, la Antártida, la política oceánica y el Atlántico Sur.
“Manipulación” y advertencia política
En su documento, A.Pe.Bo sostuvo que la defensa de la soberanía sobre Malvinas no debería ser utilizada como herramienta de confrontación electoral. La organización cuestionó que el Gobierno busque instalar la cuestión territorial como eje político mientras, según su interpretación, existen otros problemas vinculados con la gestión nacional.
El comunicado concluye con un llamado a prestar especial atención a las decisiones oficiales relacionadas con la soberanía, la defensa y las alianzas internacionales. Para A.Pe.Bo, la cuestión central no pasa solamente por los anuncios comunicados por el Presidente, sino por evaluar si las políticas concretas adoptadas por el Estado argentino se encuentran alineadas con los intereses nacionales.
El posicionamiento de la agrupación se suma así a las repercusiones políticas generadas por el discurso presidencial, que incluyó sanciones contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en Malvinas, el fortalecimiento de las capacidades de defensa y el impulso de una nueva estrategia para la cuestión de soberanía.
Comunicado de prensa: