El Municipio de Cañuelas, la Cooperativa Eléctrica Antonio Carboni y representantes de los usuarios acordaron avanzar con una auditoría técnica sobre una muestra de 20 suministros. La medida busca determinar si los consumos registrados guardan correspondencia con los montos facturados.
Cañuelas | Servicios públicos | 24 de agosto de 2026
Las diferencias entre vecinos de Uribelarrea y El Taladro y la Cooperativa Eléctrica Antonio Carboni por el incremento de las facturas de electricidad ingresaron en una nueva etapa. Luego de varias semanas de reclamos, reuniones y presentaciones ante el organismo provincial de control, se acordó revisar en detalle una muestra de 20 casos testigo, distribuidos en partes iguales entre ambas localidades.
El objetivo central será contrastar las mediciones registradas por los equipos con los consumos que finalmente fueron utilizados para confeccionar las facturas. La revisión adquiere particular importancia para los usuarios que cuestionan que los importes recibidos no se condicen con sus niveles habituales de consumo.
Un reclamo que llegó al ámbito provincial
La controversia comenzó a tomar mayor dimensión durante agosto, cuando residentes de ambas localidades plantearon aumentos considerados excesivos y expresaron dudas sobre el funcionamiento de los mecanismos de medición.
El Municipio de Cañuelas intervino a partir de esos planteos y, en una primera instancia, intimó formalmente a la Cooperativa Carboni para que explicara sus procedimientos de medición y facturación. También recurrió al Organismo de Control de la Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) para solicitar una evaluación técnica.
En la presentación ante el organismo provincial se incorporó documentación correspondiente a distintos casos y se pidió una auditoría sobre la prestación, la medición y la facturación del servicio.
Dos posiciones frente al problema
La Cooperativa Eléctrica Antonio Carboni sostiene que los importes emitidos responden a los consumos efectivamente registrados por los medidores. Del otro lado, los vecinos plantean que existen situaciones en las que las cifras facturadas resultan difíciles de explicar en función de sus consumos habituales.
La existencia de ambas posiciones llevó a establecer una instancia específica de verificación. Además de la auditoría solicitada ante OCEBA, se acordó una revisión técnica adicional sobre 20 usuarios: diez de Uribelarrea y diez de El Taladro.
El trabajo será realizado por personal técnico de la propia cooperativa, pero contará con supervisión municipal, de modo de incorporar una instancia de control sobre el proceso de comprobación.
No habrá cortes mientras avance la revisión
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la decisión de mantener el suministro eléctrico durante el período de análisis.
La Cooperativa Carboni aceptó no suspender el servicio a los usuarios involucrados mientras se desarrolla la auditoría y hasta que finalice el proceso de verificación. Para los vecinos, esta condición representa una garantía mientras se busca establecer qué ocurre con los consumos cuestionados.
También quedó conformada una mesa de diálogo entre el Municipio y la Cooperativa, destinada a realizar un seguimiento de los casos y evaluar los resultados que surjan de las verificaciones.
Antecedentes de reclamos por el servicio
El conflicto por las facturas se suma a otras preocupaciones que durante 2026 fueron planteadas por residentes de Uribelarrea y El Taladro en relación con el servicio eléctrico, entre ellas episodios de baja tensión y cortes.
En julio, el Municipio ya había mantenido reuniones de trabajo con autoridades de la Cooperativa Carboni debido a reclamos vinculados con la calidad del suministro.
Además, durante las últimas semanas se produjeron gestiones para incorporar energía proveniente de otras redes y aliviar la demanda sobre el sistema que abastece a estas localidades.
Qué buscará determinar la auditoría
La revisión de los 20 casos permitirá poner el foco en un aspecto concreto del reclamo: si los kilovatios registrados por los medidores se corresponden con los consumos que aparecen reflejados en las facturas.
A partir de ese análisis podrán identificarse eventuales inconsistencias de medición, errores administrativos o situaciones en las que los montos cuestionados tengan una explicación vinculada al consumo real.
Para los usuarios, el proceso representa una instancia para obtener información precisa sobre sus facturas. Para la cooperativa, constituye una oportunidad para respaldar técnicamente la metodología utilizada en la toma de consumos y la elaboración de las boletas.
El resultado de las verificaciones será, por lo tanto, determinante para establecer cómo continuará el reclamo y qué respuestas deberán recibir los vecinos que cuestionaron los importes.
Por tratarse de una controversia que involucra la prestación de un servicio esencial y derechos de los consumidores, el seguimiento de la auditoría y de la intervención de OCEBA será clave durante las próximas semanas.