Una maniobra basada en ingeniería social comenzó con el supuesto interés de un hombre por regalar clases de danza a su nieta. Luego apareció un falso reclamo por una transferencia millonaria y la víctima terminó enviando sus fondos y tomando créditos. La denuncia ya fue radicada y el caso quedó bajo investigación.
Cañuelas: una propuesta para regalar clases terminó en una millonaria estafa
Una profesora de danzas de Cañuelas atraviesa una delicada situación económica después de convertirse en víctima de una elaborada maniobra de fraude digital que, según la denuncia, le provocó un perjuicio superior a los 7 millones de pesos.
El episodio tuvo como escenario la escuela de danzas Entre Bambalinas y comenzó el jueves 20 de agosto, cuando la docente Nadia Escalada recibió un contacto a través de WhatsApp. El interlocutor se presentó como un hombre interesado en adquirir clases de danza para obsequiárselas a su nieta.
La conversación inicialmente no despertó sospechas. Después de intercambiar información sobre la actividad, el supuesto cliente manifestó su intención de abonar el arancel correspondiente a septiembre, por un valor de $38.500.
La situación cambió cuando el hombre envió un comprobante en el que supuestamente figuraba una transferencia de $3.850.000. Según la reconstrucción del caso difundida a partir de la denuncia, el estafador aseguró que se había equivocado al realizar la operación y que necesitaba que el dinero fuera devuelto.
El segundo paso: un supuesto operador de la billetera virtual
Poco después del envío del comprobante apócrifo, la docente recibió una llamada telefónica de una persona que se presentó como representante de Mercado Pago.
El supuesto operador afirmó que existía un inconveniente con una transferencia y que la cuenta había quedado temporalmente bloqueada. Para resolver el problema, comenzó a darle instrucciones a la víctima sobre las operaciones que debía realizar.
La estrategia combinó engaño, presión psicológica y sensación de urgencia, elementos característicos de las maniobras conocidas como ingeniería social. El objetivo fue evitar que la víctima tuviera tiempo para comprobar si realmente había recibido los millones que aparecían en el comprobante.
La docente terminó transfiriendo aproximadamente $2,289 millones, que era el dinero disponible en su cuenta. Pero el delincuente sostuvo que todavía faltaba completar la suma que supuestamente había sido depositada por error.
A partir de allí, siempre según la denuncia, la víctima fue guiada para solicitar distintos créditos dentro de las aplicaciones financieras que utilizaba. De esa manera, los estafadores consiguieron apropiarse de otros aproximadamente $5 millones.
En total, el perjuicio económico se ubicaría alrededor de los $7,2 millones.
Denuncia penal y una deuda millonaria
Como consecuencia de la maniobra, la profesora no solamente habría perdido los fondos que tenía disponibles, sino que además quedó con compromisos crediticios que superarían los $5 millones.
La denuncia penal fue presentada en la Comisaría Primera de Cañuelas, mientras la víctima busca que la investigación permita identificar a los responsables y establecer el recorrido que siguió el dinero.
El caso también abrió un reclamo frente a la billetera virtual involucrada. La damnificada busca que las operaciones realizadas durante el engaño sean investigadas y que se determine su responsabilidad respecto de los créditos que, según su relato, fueron solicitados mientras seguía las instrucciones del supuesto operador.
Una modalidad que aprovecha la confianza
El episodio vuelve a poner el foco sobre una modalidad delictiva que no necesariamente requiere vulnerar técnicamente una cuenta. En muchos casos, los delincuentes consiguen que sea la propia víctima quien proporcione información, realice transferencias o genere operaciones financieras bajo engaño.
El Gobierno nacional define la ingeniería social como un conjunto de técnicas utilizadas por ciberdelincuentes para manipular a las personas y obtener información confidencial o conseguir que realicen determinadas acciones. Entre los canales utilizados aparecen las llamadas telefónicas, las aplicaciones de mensajería, los correos electrónicos y las redes sociales.
Una de las variantes es el vishing, en el que el delincuente utiliza una llamada telefónica y se presenta como representante de una empresa, entidad bancaria o servicio para obtener datos o inducir a la víctima a realizar una operación.
Las autoridades recomiendan especialmente no realizar transferencias ni seguir instrucciones financieras recibidas durante una llamada sin verificar previamente la identidad del interlocutor a través de canales oficiales.
Cañuelas, nuevamente en alerta por las estafas
El episodio genera preocupación entre vecinos y comerciantes de la zona, especialmente porque se suma a otros casos recientes de fraude registrados en Cañuelas.
En los últimos días también se conoció una denuncia en la que delincuentes utilizaron la identidad del presidente de Cañuelas FC para engañar a un comerciante y obtener mercadería por alrededor de $1,8 millones.
La sucesión de episodios evidencia la necesidad de extremar las precauciones frente a contactos inesperados que involucren dinero, transferencias, créditos o supuestos errores en operaciones.
En el caso de la profesora de danzas, la investigación deberá determinar quiénes estuvieron detrás de la maniobra, hacia qué cuentas fueron derivados los fondos y si existen otras personas involucradas. Mientras tanto, la damnificada intenta recuperar el control de su situación financiera y obtener respuestas sobre las operaciones realizadas durante el engaño.