Lomas de Zamora profundiza su plan hídrico con nuevas bombas y obras de drenaje

El Municipio avanza con intervenciones en distintos barrios para mejorar el escurrimiento del agua, controlar el nivel de las napas y disminuir el riesgo de anegamientos y filtraciones durante los períodos de lluvias intensas.

Lomas de Zamora puso en marcha una serie de intervenciones destinadas a fortalecer la infraestructura hídrica del distrito y atender uno de los problemas que afecta a diferentes sectores del territorio: la combinación entre precipitaciones intensas, dificultades en el drenaje y el ascenso de las napas freáticas.

Dentro de este esquema, el Municipio incorporó bombas depresoras de napas en puntos considerados estratégicos. La primera etapa contempla 30 equipos distribuidos en diferentes zonas del partido, con el objetivo de extraer el agua subterránea y derivarla hacia el sistema pluvial para favorecer su funcionamiento.

En Turdera ya fueron instaladas las primeras 10 bombas, junto con las cañerías de impulsión y la infraestructura eléctrica necesaria para su funcionamiento. Los trabajos también incluyeron zanjeos y conexiones destinadas a conducir el agua extraída hacia la red de desagües existente.

Entre los puntos donde se realizaron intervenciones figuran sectores de las calles San Raimundo, Alvarado, Riego Núñez, San Joaquín, Santo Tomás, San Mateo, 9 de Julio, San Benito, Mariño, Pichincha, San Blas, San Francisco, Santa Ana y Soler. La instalación busca evitar que el exceso de agua subterránea reduzca la capacidad de absorción y escurrimiento del sistema durante las tormentas.

Una estrategia que combina obras y mantenimiento

El programa hídrico municipal no se limita a la colocación de bombas. El plan oficial de Obras de la Comunidad contempla intervenciones de menor escala pero distribuidas territorialmente, entre ellas tareas de zanjeo, reconstrucción de sumideros, cámaras, enlaces y reposición de conductos pluviales.

A esas acciones se suma el mantenimiento periódico de zanjas, canales y arroyos, con la intención de mantener despejadas las vías de escurrimiento y mejorar la respuesta del sistema ante las precipitaciones.

La problemática de las napas no es nueva en el área metropolitana. Estudios oficiales de la Provincia de Buenos Aires identificaron históricamente el ascenso del nivel freático como uno de los factores que generan inconvenientes en sectores urbanizados de la Cuenca Matanza-Riachuelo, incluyendo Lomas de Zamora. El fenómeno puede afectar construcciones subterráneas y generar anegamientos cuando se combina con otros factores del sistema hídrico.

Más obras para mejorar el escurrimiento

El plan también se complementa con obras de ampliación de desagües pluviales. En Llavallol, por ejemplo, avanza la etapa final de una intervención sobre la calle Melber que contempla más de 1.400 metros lineales de conductos pluviales, además de la reconstrucción de más de 2.300 metros cuadrados de pavimento de hormigón y la recuperación de las veredas afectadas por los trabajos.

Estas obras apuntan a incrementar la capacidad de conducción del agua de lluvia y reducir los sectores donde pueden producirse acumulaciones durante los temporales.

El desafío para el distrito consiste, de esta manera, en abordar el problema desde distintos frentes: mejorar la infraestructura de desagües, mantener en condiciones los canales y sumideros, y actuar sobre el nivel de las napas en aquellos barrios donde el agua subterránea representa una dificultad adicional.

Con la continuidad de las obras, el Municipio busca fortalecer la capacidad de respuesta de los barrios frente a las lluvias y reducir tanto los anegamientos en la vía pública como los inconvenientes vinculados con humedad y filtraciones en las viviendas.

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