Dirigentes y militantes de distintos municipios bonaerenses participaron de un encuentro en Ramallo, donde se puso el foco en la autocrítica, la recuperación del vínculo territorial y la construcción de una alternativa política con mayor amplitud.
Ramallo fue escenario de un nuevo encuentro político que reunió a representantes de distintos distritos de la Segunda Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires. La actividad estuvo atravesada por un diagnóstico compartido sobre la necesidad de revisar estrategias, recuperar el contacto directo con la ciudadanía y ampliar la convocatoria hacia sectores que actualmente se encuentran alejados de la política.
La Segunda Sección Electoral comprende, entre otros distritos, a Ramallo, San Nicolás, Zárate, Pergamino, San Pedro, Baradero, Salto, Arrecifes, Colón, San Antonio de Areco, Rojas, San Andrés de Giles, Carmen de Areco, Capitán Sarmiento y Exaltación de la Cruz. La clasificación oficial de la provincia ubica a Ramallo dentro de esta sección y establece para el distrito la elección de representantes provinciales y autoridades municipales.
Autocrítica y reconstrucción del vínculo social
Uno de los principales planteos del encuentro estuvo relacionado con la necesidad de realizar una revisión interna y reconocer los errores que pudieron contribuir al distanciamiento con una parte del electorado.
La discusión no quedó limitada a la estructura partidaria. Según el planteo realizado durante la jornada, el desafío consiste también en recuperar la capacidad de diálogo con sectores diversos de la sociedad, entre ellos trabajadores, comerciantes, pequeños productores, empresarios y jóvenes.
En ese marco, se destacó que la construcción política no debería concentrarse exclusivamente en quienes mantienen una identificación partidaria definida, sino también dirigirse hacia aquellos ciudadanos que anteriormente acompañaron al espacio y hoy expresan desencanto, dudas o distancia.
La apuesta, de acuerdo con lo expresado durante el plenario, pasa por reconstruir vínculos desde el territorio y generar nuevas instancias de escucha.
La unidad como eje de la estrategia
La unidad apareció como uno de los conceptos centrales de la jornada, aunque acompañada por otro objetivo: ampliar el espacio político.
El planteo apunta a superar las fronteras internas y avanzar hacia una construcción que pueda contener distintas miradas y sectores sociales. En esa línea, se sostuvo que el peronismo debería ocupar un papel central dentro de un frente electoral más amplio.
La discusión adquiere especial relevancia en una provincia donde las secciones electorales constituyen una herramienta fundamental para la representación legislativa. Los datos oficiales de la provincia muestran que la Segunda Sección mantiene una composición territorial amplia y diversa.
Un escenario político que ya mira hacia adelante
El encuentro se produce además en un contexto de reorganización política del peronismo bonaerense. En abril de 2026, un plenario realizado en San Nicolás había reunido a referentes de distintos municipios de la Segunda Sección y planteado la necesidad de fortalecer la organización territorial con vistas a la construcción política futura.
La agenda también se vincula con la actividad política del gobernador bonaerense Axel Kicillof en la región. El mandatario mantuvo durante 2026 actividades institucionales en Ramallo y otros municipios de la Segunda Sección, de acuerdo con el registro público de sus discursos.
En Ramallo, además, la actividad política local se desarrolla bajo la administración del intendente Mauro Poletti, según los registros oficiales del municipio disponibles en el Sistema de Boletines Oficiales Municipales.
Volver al territorio
El cierre del plenario dejó como principal conclusión la necesidad de profundizar la presencia territorial. La idea planteada fue recuperar el contacto cotidiano con los barrios, escuchar las problemáticas concretas y reconstruir confianza a partir del diálogo directo.
La consigna de regresar a la calle quedó asociada a una estrategia de reconstrucción política que pretende combinar unidad interna con una convocatoria más amplia.
El desafío, en definitiva, será transformar ese diagnóstico en una dinámica permanente de participación y organización territorial. Para los dirigentes que participaron del encuentro, la construcción de una alternativa competitiva dependerá de la capacidad de volver a establecer vínculos con una sociedad que atraviesa cambios y que, en buena medida, demanda respuestas concretas antes que discursos partidarios.