La reunión reunió a los principales referentes del peronismo junto a gobernadores y jefes parlamentarios. El objetivo fue comenzar a construir una estrategia común frente a la reforma electoral impulsada por el Gobierno de Javier Milei y evitar que las diferencias internas terminen fragmentando al espacio.
Una reunión de alto voltaje político volvió a poner en la misma mesa a Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa. El encuentro se produjo en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires y se extendió durante varias horas, en una señal destinada a mostrar que, pese a las fuertes diferencias que atraviesan al peronismo, existen temas capaces de generar acuerdos entre sus principales sectores.
La discusión tuvo como eje central el futuro electoral del espacio de cara a 2027 y, particularmente, la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La postura compartida por los dirigentes presentes apunta a preservar esa herramienta como mecanismo para ordenar las candidaturas en un escenario en el que todavía no existe un liderazgo único dentro del peronismo.
La importancia de la reunión se explica también por el contexto político. El Gobierno nacional presentó en abril un proyecto de reforma electoral que contempla la eliminación definitiva de las PASO, además de modificaciones vinculadas con los requisitos para los partidos políticos y su participación electoral. La Casa Rosada sostiene que las primarias representan un gasto innecesario y que las internas partidarias deberían resolverse dentro de cada fuerza.
Una foto política que busca bajar la tensión
La presencia conjunta de Kicillof, Máximo Kirchner y Massa adquiere especial relevancia después de meses de diferencias entre el gobernador bonaerense y el sector identificado con el kirchnerismo. Massa, en tanto, viene procurando mantener canales de diálogo con ambos espacios y promover una estrategia de mayor coordinación dentro del peronismo.
En el encuentro también participaron los gobernadores Sergio Ziliotto, de La Pampa; Ricardo Quintela, de La Rioja; Gildo Insfrán, de Formosa; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego. También estuvieron el senador Gerardo Zamora y los titulares de los bloques peronistas en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
La incorporación de gobernadores y referentes parlamentarios le otorgó a la reunión una dimensión que excedió la disputa interna bonaerense. El objetivo fue comenzar a coordinar posiciones tanto en materia electoral como frente a distintas iniciativas que se encuentran en discusión en el Congreso.
Entre los temas abordados aparecieron además cuestiones vinculadas con el impuesto a los combustibles, los regímenes para zonas frías y cálidas y el Presupuesto, asuntos que podrían convertirse en nuevos puntos de articulación entre los bloques opositores y los gobiernos provinciales.
Las PASO, una herramienta clave para un peronismo dividido
La discusión sobre las primarias tiene una importancia estratégica para el peronismo porque permite mantener abierta la posibilidad de resolver mediante una competencia electoral las diferencias que hoy atraviesan al espacio.
El Gobierno de Milei busca eliminarlas y ya presentó formalmente su iniciativa en el Congreso. Sin embargo, el proyecto enfrenta dificultades para conseguir los respaldos parlamentarios necesarios.
Para los sectores que participaron del cónclave, una eventual eliminación de las PASO podría profundizar la fragmentación si no existe previamente un acuerdo sobre las candidaturas. El desafío consiste, entonces, en encontrar un mecanismo que permita ordenar las distintas vertientes del peronismo sin provocar una ruptura antes de las elecciones de 2027.
La discusión no es menor: Kicillof aparece como una de las figuras con mayor proyección dentro del espacio, mientras el kirchnerismo mantiene su estructura territorial y política alrededor de Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Massa, por su parte, conserva una posición propia y busca ubicarse como un dirigente capaz de tender puentes entre las distintas corrientes.
De la interna a una agenda común
El encuentro también representa un intento de modificar la dinámica política que predominó durante buena parte del último período. Las diferencias entre los distintos sectores del peronismo habían dificultado la construcción de una estrategia compartida frente al Gobierno nacional.
Durante los últimos meses, Kicillof avanzó en una construcción federal junto a varios gobernadores peronistas, mientras distintos sectores del PJ reclamaron una mayor coordinación parlamentaria para enfrentar las políticas de la administración libertaria. A fines de julio, el gobernador bonaerense mantuvo además una reunión con otros mandatarios provinciales para coordinar posiciones frente a la agenda legislativa nacional.
En ese escenario, la presencia simultánea de dirigentes que hasta hace poco mantenían fuertes diferencias funciona como una señal política. No implica que las disputas hayan quedado resueltas, pero sí evidencia que existe una necesidad creciente de establecer acuerdos mínimos.
La estrategia comienza a mirar más allá de las elecciones inmediatas y apunta a construir un esquema que permita llegar a 2027 con mayores niveles de coordinación.
El desafío de evitar una nueva fragmentación
Dentro del peronismo existe coincidencia en que una eventual dispersión de candidaturas podría favorecer al oficialismo. Por eso, la defensa de las PASO aparece asociada a una discusión más amplia: cómo transformar las diferencias internas en una competencia ordenada y evitar que los distintos sectores concurran separados a la elección general.
La eliminación de las primarias obligaría a profundizar previamente las negociaciones para definir candidaturas comunes. En un espacio donde todavía persisten diferencias de liderazgo y estrategia, ese proceso podría convertirse en uno de los principales desafíos políticos de los próximos meses.
La reunión en Buenos Aires, por lo tanto, no cerró la interna peronista. Sí dejó una fotografía diferente: los principales sectores comenzaron a compartir nuevamente una mesa y a discutir posiciones comunes frente al Gobierno.
El camino hacia 2027 todavía aparece abierto y con múltiples interrogantes. Pero la defensa de las PASO y la coordinación parlamentaria podrían convertirse en los primeros puntos de coincidencia de una fuerza que busca recuperar capacidad de organización y competitividad electoral frente al oficialismo de Javier Milei.