La reestructuración oficializada por el Gobierno nacional transfiere todas las funciones del ex Ministerio del Interior a la Jefatura de Gabinete encabezada por Diego Santilli. La medida busca reforzar el vínculo con los gobernadores y asegurar respaldo político para los proyectos que deberán debatirse en el Congreso.
El Gobierno nacional avanzó con una profunda reorganización de su estructura administrativa al eliminar el Ministerio del Interior y transferir todas sus competencias a la Jefatura de Gabinete, ahora encabezada por Diego Santilli. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 571/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y representa uno de los cambios institucionales más relevantes desde la reciente renovación del gabinete.
La modificación se produce pocos días después de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, episodio que obligó a la Casa Rosada a reorganizar su esquema de conducción política. Con este movimiento, el Ejecutivo busca dejar atrás la crisis generada por la renuncia del exfuncionario y consolidar una nueva etapa de gestión con mayor capacidad de negociación política.
A partir de esta reestructuración, Santilli no solo continuará desempeñándose como jefe de Gabinete, sino que también asumirá todas las responsabilidades que hasta ahora dependían del Ministerio del Interior. Entre ellas se encuentran la coordinación institucional con las provincias, la relación con los gobernadores, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios, además de competencias vinculadas al régimen electoral, los partidos políticos, el Registro Nacional de las Personas (Renaper), las políticas federales y diversos programas de articulación territorial.
Dentro del oficialismo consideran que esta centralización permitirá acelerar la toma de decisiones y fortalecer la coordinación entre las distintas áreas del Estado. La apuesta también apunta a mejorar el diálogo con los mandatarios provinciales, un actor clave para garantizar mayorías parlamentarias en las próximas discusiones legislativas.
Durante las próximas semanas el Gobierno deberá enfrentar una agenda legislativa compleja, con proyectos económicos e institucionales que requerirán acuerdos con bloques aliados y con gobernadores que mantienen influencia sobre numerosos legisladores nacionales. En ese contexto, la experiencia política de Santilli aparece como uno de los principales activos de la nueva estrategia oficial.
El nuevo esquema también incorpora dos vicejefaturas destinadas a asistir la conducción de la Jefatura de Gabinete y distribuir parte de las nuevas responsabilidades administrativas y políticas derivadas de la absorción del ex Ministerio del Interior.
Desde la Casa Rosada sostienen que la reforma responde a criterios de eficiencia administrativa y simplificación del Estado, aunque analistas políticos destacan que el verdadero objetivo es fortalecer la capacidad negociadora del Gobierno frente a las provincias y consolidar un interlocutor único para la construcción de consensos.
Con esta decisión, Diego Santilli se convierte en uno de los funcionarios con mayor peso dentro del gabinete nacional, concentrando tanto la coordinación ministerial como el vínculo político con las provincias, una función determinante para el futuro de la agenda legislativa impulsada por el presidente Javier Milei.