Choferes denuncian pagos fragmentados, deudas acumuladas y una crisis que se arrastra desde hace más de un año. La medida de fuerza impacta en miles de usuarios del norte del conurbano bonaerense.
El conflicto en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) suma un nuevo capítulo: trabajadores de la empresa Micro Ómnibus General San Martín mantienen un paro que ya se extiende por más de una semana, en reclamo por salarios adeudados y condiciones laborales que califican como insostenibles.
La protesta, que comenzó el pasado 20 de abril, afecta el funcionamiento de varias líneas de colectivos clave —entre ellas la 707, 333, 407 y 437— que prestan servicio en partidos como San Isidro, Vicente López y Escobar. La interrupción del servicio genera complicaciones diarias para miles de pasajeros que dependen de estas unidades para trasladarse a sus trabajos, centros educativos y actividades cotidianas.
Según indicaron los propios choferes, la situación se agravó en los últimos meses debido a la modalidad de pago en cuotas que viene implementando la empresa. A esto se suma el incumplimiento en el pago de aguinaldos, aumentos salariales y viáticos, lo que profundizó el malestar entre los trabajadores.
El conflicto involucra a más de 400 empleados, quienes aseguran que la falta de ingresos regulares los obliga a buscar alternativas informales para subsistir. En ese contexto, algunos conductores señalaron que la situación económica personal se volvió crítica, con dificultades incluso para cubrir necesidades básicas.
Fuentes del sector explican que este tipo de conflictos no es aislado. En el AMBA, el sistema de transporte enfrenta tensiones estructurales vinculadas al esquema de subsidios estatales, los costos operativos crecientes y las negociaciones paritarias. De acuerdo a datos del sector, una parte significativa de los ingresos de las empresas depende de aportes del Estado, lo que hace que cualquier demora o desajuste impacte directamente en el pago de salarios.
Mientras tanto, la resolución del conflicto permanece incierta. Los trabajadores anticiparon que la medida de fuerza podría continuar si no se obtiene una respuesta concreta en las instancias de negociación. En las próximas horas se esperan definiciones tras nuevas reuniones entre representantes gremiales y la empresa.
La situación mantiene en vilo a usuarios y trabajadores, en un contexto donde el transporte público sigue siendo un servicio esencial para la dinámica diaria del conurbano bonaerense.