La causa avanza con declaraciones clave que reconstruyen las horas finales del exfutbolista y las condiciones de su atención médica.
Mientras continúa el proceso judicial que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Maradona, este jueves se incorporan nuevos testimonios que buscan esclarecer lo ocurrido en la vivienda del country San Andrés, donde el ídolo falleció en noviembre de 2020.
Además de la intervención del neurocirujano Leopoldo Luque, la jornada incluye la declaración de personal policial y un médico que tuvo participación directa tras el deceso. Entre ellos se encuentra Juan Carlos Pinto, profesional de la empresa +Vida, quien firmó el certificado de defunción.
Su testimonio resulta especialmente relevante, ya que no había podido presentarse anteriormente debido a la extensión de audiencias previas. Su aporte podría clarificar aspectos técnicos vinculados a la constatación del fallecimiento.
También se prevé la exposición de tres efectivos policiales que intervinieron en el lugar. Entre ellos, Lucas Rodrigo Borge, quien ya había declarado en instancias anteriores que encontró al exfutbolista sin vida, cubierto por una sábana y con signos visibles de hinchazón abdominal.
Por su parte, Lucas Farías relató que acudió al domicilio tras recibir un aviso de emergencia y describió una escena impactante al ingresar a la habitación. Según su testimonio, el cuerpo presentaba un volumen llamativo bajo las sábanas, lo que reforzó las percepciones sobre un estado físico comprometido.
A estos relatos se suma el del jefe de la Policía Científica, Cristian Méndez, quien participó en las pericias iniciales. Su declaración podría aportar detalles técnicos clave sobre el entorno y las condiciones en que se produjo el fallecimiento.
El avance del juicio se da en paralelo a la reprogramación de la declaración del psicólogo Carlos Díaz, que fue postergada para el próximo 28 de abril. Su rol dentro del equipo tratante es otro de los puntos bajo análisis.
La causa judicial intenta determinar si existió negligencia o abandono en la atención médica domiciliaria, un modelo que fue elegido tras la última internación del exjugador. En este contexto, los testimonios buscan reconstruir con precisión las decisiones clínicas, las condiciones del entorno y la respuesta ante la emergencia.
Con múltiples imputados y un alto interés público, el juicio por la muerte de Maradona se consolida como uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años en Argentina, tanto por la figura involucrada como por las implicancias sobre la responsabilidad profesional en el ámbito de la salud.