La suba impacta en más de un centenar de recorridos que conectan distintos distritos del área metropolitana. El incremento se aplicará en dos etapas y modifica el costo del traslado diario para millones de pasajeros.
El sistema de transporte público del AMBA inició una nueva etapa de actualización tarifaria que afecta directamente a los colectivos de jurisdicción nacional. La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece un incremento escalonado que comenzó a regir esta semana y tendrá una segunda instancia en marzo.
La decisión comprende a 104 líneas que circulan entre la Ciudad y el conurbano bonaerense, entre ellas las líneas 1, 2, 8, 9, 15, 28, 55, 60, 86, 92, 100, 129, 152, 168, 176, 188 y 197, entre muchas otras que conforman el entramado principal del transporte metropolitano.
Un aumento en dos tramos
El esquema implementado prevé dos momentos de actualización. En la primera etapa, el boleto mínimo pasó a $650, mientras que el segundo tramo elevará el valor inicial a $700 desde el 16 de marzo. El objetivo, según explicaron fuentes oficiales, es adecuar las tarifas al aumento de costos del sector y reducir el desfasaje entre ingresos y gastos operativos del servicio.
La medida también introduce una diferencia marcada entre quienes utilizan SUBE registrada y quienes no, generando una brecha tarifaria que puede superar el 50% en algunos recorridos.
Impacto en la movilidad cotidiana
El ajuste repercute especialmente en trabajadores y estudiantes que utilizan el colectivo como principal medio de transporte en el área metropolitana. El aumento se suma a otros incrementos en servicios básicos y transporte registrados durante los últimos meses, lo que incrementa el peso del traslado diario dentro del presupuesto familiar.
Al mismo tiempo, el nuevo cuadro tarifario busca homogeneizar el precio del viaje entre las distintas administraciones que operan en el AMBA, donde coexistían esquemas de actualización diferentes.
Qué se mantiene sin cambios
El sistema de descuentos sociales continúa vigente, al igual que los beneficios por combinación dentro de un mismo viaje. De esta manera, el Gobierno intenta amortiguar el impacto del incremento en los sectores de menores ingresos, aunque el aumento del valor nominal del pasaje marca un nuevo ajuste en el costo del transporte urbano.