La Federación de Educadores Bonaerenses rechazó la última propuesta salarial del gobierno provincial y resolvió convocar a una medida de fuerza de 24 horas. Sin avances en la negociación paritaria, el comienzo de clases previsto para el 2 de marzo podría verse afectado.
El conflicto salarial entre los gremios docentes y la administración de la provincia de Buenos Aires suma un nuevo capítulo y pone en duda el inicio del ciclo lectivo 2026. Tras un congreso extraordinario, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvió rechazar la última oferta salarial oficial y avanzar con la convocatoria a un paro de 24 horas, previsto para la fecha en la que deberían comenzar las clases.
La decisión gremial se produjo luego de considerar insuficiente el ofrecimiento presentado en el marco de las negociaciones paritarias, que incluía un incremento del 3% sobre los haberes vigentes, además de montos retroactivos correspondientes a períodos anteriores. Desde el sindicato sostienen que la propuesta no logra compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses y reclaman una recomposición más significativa.
Un conflicto abierto y negociaciones sin fecha definida
La resolución del congreso no solo incluyó la convocatoria a la medida de fuerza, sino también la autorización al consejo directivo del gremio para evaluar nuevas acciones en función de la evolución de las negociaciones. Este punto deja abierta la posibilidad de cambios si surgiera una nueva propuesta oficial antes del inicio del calendario escolar.
Las conversaciones paritarias se habían retomado a comienzos de febrero, pero el diálogo quedó estancado tras el rechazo sindical. Hasta el momento no se confirmó una nueva reunión formal entre las partes, lo que incrementa la incertidumbre en la antesala del regreso a las aulas.
El escenario se complejiza además por la posibilidad de que otras organizaciones del sector adopten medidas similares. En los últimos días, distintos gremios docentes analizaron posiciones comunes dentro del Frente de Unidad Docente Bonaerense, lo que podría ampliar el alcance del conflicto si no se alcanza un acuerdo salarial.
La postura del gobierno provincial
Desde la administración bonaerense defendieron la oferta realizada y señalaron que el esquema salarial contempla un retroactivo a diciembre, el proporcional correspondiente al medio aguinaldo y un incremento aplicado sobre los salarios vigentes, lo que implicaría una mejora acumulada en los ingresos percibidos en el comienzo del año.
Fuentes oficiales también advirtieron sobre el complejo contexto financiero que atraviesa la provincia, marcado —según indicaron— por la reducción de transferencias no automáticas desde el gobierno nacional y una caída en la recaudación, factores que condicionan el margen para nuevas mejoras salariales.
Riesgo para el inicio del ciclo lectivo
El conflicto adquiere relevancia por el impacto directo que podría tener en millones de estudiantes bonaerenses. De sostenerse la medida de fuerza y sin avances en la negociación, el inicio de clases previsto para el 2 de marzo podría comenzar con paro docente, un escenario que reabre tensiones habituales en cada inicio de ciclo lectivo.
Mientras tanto, tanto el gobierno provincial como los gremios mantienen canales de diálogo abiertos, aunque el tiempo apremia y la resolución del conflicto dependerá de la posibilidad de alcanzar un acuerdo en las próximas semanas.