El Gobierno insiste en que la iniciativa busca modernizar el mercado laboral sin afectar derechos adquiridos. La discusión se dará en el Congreso en medio de tensiones con sindicatos.
En medio de un clima político marcado por la discusión sobre la reforma laboral, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, salió a explicar los alcances del proyecto que el oficialismo pretende aprobar en sesiones extraordinarias. El funcionario sostuvo que la propuesta responde a las nuevas dinámicas del mundo laboral, especialmente entre los jóvenes, quienes prefieren vacaciones más cortas y distribuidas a lo largo del año.
“Los trabajadores van a poder partir las vacaciones, así no se toman todas juntas. Los jóvenes no quieren irse 35 días de vacaciones todos juntos, muchas veces”, señaló Cordero, al remarcar que la iniciativa busca flexibilizar los tiempos de descanso sin eliminar el derecho a las vacaciones.
El Gobierno, encabezado por Javier Milei, defiende la reforma como una herramienta para fomentar el empleo registrado y dar seguridad jurídica. Entre los puntos centrales, se destaca que el aguinaldo no sufrirá cambios: “El aguinaldo ni se toca”, aseguró Cordero, despejando dudas sobre posibles modificaciones en uno de los beneficios más importantes para los trabajadores.
La discusión parlamentaria se dará el 11 de febrero en el Senado, tras un acuerdo con sectores de la oposición dialoguista. Sin embargo, los sindicatos mantienen su rechazo y advierten que la reforma podría abrir la puerta a una mayor precarización laboral.
El oficialismo, por su parte, insiste en que la iniciativa preserva derechos adquiridos y busca adaptarlos a las necesidades actuales del mercado. Además, se prevé la creación de un fondo de asistencia para pymes, que permitiría sostener el empleo en momentos de crisis y facilitar nuevas contrataciones.