El gobernador bonaerense criticó el proyecto impulsado por el Gobierno nacional y sostuvo que, lejos de promover la libertad, profundiza la precarización laboral. Alertó especialmente sobre la pérdida del derecho al descanso y a las vacaciones.
En la antesala del debate parlamentario por la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a expresar un fuerte rechazo a la iniciativa oficial. Durante su última conferencia de verano y a través de redes sociales, el mandatario provincial remarcó que el proyecto “no tiene nada que ver con la libertad” que proclama el Gobierno nacional y advirtió sobre sus posibles consecuencias en la vida cotidiana de millones de trabajadores.
Kicillof puso el foco en uno de los aspectos más sensibles del plan: el impacto sobre el derecho al descanso. En una publicación realizada en su cuenta de X, citó un estudio reciente para subrayar que más de la mitad de las familias argentinas ya no puede tomarse vacaciones. “El 57% de las familias no logra acceder a su merecido descanso”, señaló, y vinculó esa situación con el rumbo que propone la reforma laboral.
Según el gobernador, si las condiciones de trabajo avanzan hacia un esquema donde las vacaciones y los tiempos de descanso quedan librados a la voluntad del empleador, la noción de libertad queda vacía de contenido. “Si los trabajadores y sus familias pierden el derecho a descansar y a tomarse las vacaciones que les corresponden, esa libertad es solo un discurso”, afirmó.
Críticas a la llamada “modernización laboral”
En sus declaraciones, Kicillof fue especialmente crítico con lo que el Ejecutivo nacional denomina “modernización laboral”. A su entender, el resultado concreto de esas modificaciones será una mayor precarización del empleo. “Los trabajadores ni siquiera van a poder disfrutar plenamente de sus vacaciones. Será el empresario quien decida si concede dos o tres días. Eso no es libertad”, enfatizó.
El mandatario, además, compartió fragmentos de su intervención pública en los que insistió en que la reforma no amplía derechos sino que los restringe. Desde su espacio político, el Movimiento Derecho al Futuro, reforzó la idea de que el proyecto oficial desdibuja conquistas históricas del mundo del trabajo bajo el argumento de la flexibilización.
Otros puntos polémicos del proyecto
Más allá del tema de las vacaciones, la reforma laboral impulsada por el gobierno de La Libertad Avanza incluye otros cambios que generan fuerte debate. Entre ellos, se encuentra la creación de fondos de cese laboral destinados a cubrir futuras indemnizaciones, con participación del sistema previsional administrado por ANSES.
El proyecto también habilita a los empleadores a fraccionar los días de vacaciones de los empleados y propone una reducción de las contribuciones patronales. Este último punto podría tener un impacto directo en el financiamiento de las obras sociales sindicales, un aspecto que ya despertó preocupación en distintos sectores gremiales.
En ese contexto, Kicillof volvió a posicionarse como uno de los principales referentes opositores a la iniciativa del Ejecutivo nacional y adelantó que el debate por la reforma laboral será central en la agenda política de las próximas semanas.