La nueva normativa reemplaza los métodos tradicionales y permite el uso de tecnologías como QR y registros digitales.
Los servicios de ómnibus de larga distancia incorporan una modificación clave en la forma de despachar el equipaje. A partir de esta disposición, las valijas y bultos que se transporten deberán figurar asociados al nombre del pasajero que realiza el viaje, mediante sistemas de identificación verificables.
La normativa tiene alcance nacional y es obligatoria para todos los micros de larga distancia. Según se informó, el objetivo es reforzar la seguridad en el transporte de equipaje, mejorar el control durante el embarque y desembarque, y optimizar los procesos internos de las empresas.
Con este cambio, dejan de utilizarse los marbetes y fajas físicas que se colocaban de manera manual. En su lugar, se habilitan distintas modalidades de identificación documental o tecnológica que permitan comprobar de forma fehaciente la titularidad del equipaje.
Entre las opciones disponibles se incluyen códigos impresos en el boleto, sistemas de códigos QR, bases de datos digitales o etiquetas identificatorias entregadas por las empresas de transporte. Estos mecanismos deberán estar asociados al pasajero y permitir su verificación en caso de ser necesario.
La implementación de estos sistemas busca reducir errores, pérdidas y situaciones de riesgo, al tiempo que moderniza el funcionamiento del transporte terrestre de larga distancia. Desde el sector destacan que se trata de un paso más hacia un servicio más seguro, ordenado y adaptado a las nuevas tecnologías.