Jorge Sola cuestionó el proyecto oficial y afirmó que no generará trabajo, mientras el Gobierno acelera la búsqueda de apoyos en el Senado
El debate por la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei sumó nuevas voces críticas desde el sindicalismo. Jorge Sola, uno de los integrantes del triunvirato que conduce la CGT y referente del gremio del Seguro, calificó la iniciativa como una “prueba de laboratorio” desconectada de la realidad productiva del país y aseguró que lejos de crear empleo, profundizará la pérdida de puestos de trabajo y la precarización.
El dirigente expresó su preocupación por el deterioro del poder adquisitivo y el cierre sostenido de pequeñas y medianas empresas, un fenómeno que, según explicó, se agravó en los últimos dos años. En ese contexto, cuestionó las cifras oficiales y detalló que el balance real del mercado laboral arroja una pérdida neta de alrededor de 270 mil empleos, resultado de la diferencia entre puestos creados y destruidos.
Sola vinculó esta caída con la desaparición de unas 20 mil pymes en el mismo período y advirtió que el crecimiento de sectores puntuales, como el energético, no alcanza para revertir el escenario general. Según sus estimaciones, las inversiones canalizadas a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) apenas compensarían el 10 por ciento de los empleos perdidos. Además, remarcó que ese supuesto derrame no impacta en regiones industriales clave como Santa Fe o el conurbano bonaerense.
El sindicalista también describió un freno casi total de la actividad en zonas como el Gran Rosario, Villa Constitución y San Nicolás, donde la paralización de la obra pública y la retracción de la inversión privada profundizan la crisis laboral y productiva.
Mientras tanto, el Gobierno nacional despliega su propia estrategia para garantizar la media sanción del proyecto en la Cámara alta. La senadora Patricia Bullrich encabeza las negociaciones y anticipó posibles modificaciones al texto original para facilitar su aprobación. En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, inició una ronda de encuentros con gobernadores: esta semana se reunirá con el mandatario de Chubut y prevé visitar al menos nueve provincias en busca de respaldos políticos.
El escenario permanece abierto y con alta tensión, en medio de un cruce de estrategias entre el Ejecutivo y el movimiento sindical, que no descarta medidas de fuerza si avanza una reforma que consideran regresiva y perjudicial para el empleo, la salud y el federalismo.