La voz de la discapacidad y la salud se sumó al reclamo de los jubilados

Familias y organizaciones denunciaron el desmantelamiento de políticas públicas y las dificultades para acceder a tratamientos complejos

Como ocurre habitualmente, la movilización de jubilados frente al Congreso abrió el micrófono a otros sectores afectados por las políticas actuales. En esta oportunidad, organizaciones vinculadas a la discapacidad y a la salud pública tuvieron un lugar destacado para exponer situaciones críticas que atraviesan miles de familias en todo el país.

Una de las intervenciones más escuchadas fue la de Natalia Miranda, integrante de Cardiocongénitas Bonaerenses y de Familias Unidas por el Hospital Garrahan, además de madre de León, un niño de 10 años con una compleja condición cardíaca. Miranda relató que su hijo padece una cardiopatía congénita y síndrome de Marfan, una enfermedad poco frecuente que compromete el tejido conectivo y aumenta el riesgo de aneurismas.

Tras recibir el diagnóstico, la familia se trasladó desde Santa Cruz a la ciudad de Buenos Aires en busca de atención especializada. “El acceso a la salud no es el mismo en el área metropolitana que en el interior del país, especialmente cuando no hay obra social y se necesita una cirugía compleja”, explicó. Según remarcó, muchas provincias no cuentan con los recursos necesarios para responder a este tipo de patologías.

Miranda recordó que en 2023 se aprobó la Ley 27.713, que creó el Plan Nacional de Cardiopatías Congénitas. Esa política garantizaba tratamientos integrales, provisión de medicación, cirugías en tiempo oportuno y traslados seguros para pacientes que requerían atención de alta complejidad. “El plan contemplaba desde aviones sanitarios hasta dispositivos como el ECMO, fundamentales para quienes esperan un trasplante”, detalló.

Sin embargo, denunció que actualmente el programa se encuentra prácticamente desarticulado. Según explicó, la atención quedó reducida a instancias administrativas sin intervención directa de especialistas, lo que genera demoras y derivaciones en cadena. “Esto termina saturando hospitales de referencia como el Garrahan, el Elizalde o el Ludovica y dificulta que las provincias accedan a cirugías o tratamientos en tiempo y forma”, advirtió.

Durante su testimonio, Natalia estuvo acompañada por León, que vestía una camiseta de Diego Maradona. “Siempre estuvo del lado del pueblo”, dijo la madre al explicar la elección. Su intervención fue recibida con aplausos por los jubilados y manifestantes, que destacaron la importancia de unir reclamos frente a lo que consideran un retroceso en políticas de salud y protección social.

La jornada dejó en claro que la protesta de los miércoles no se limita a los haberes previsionales, sino que se consolida como un espacio de encuentro para distintos sectores afectados. Jubilados, personas con discapacidad y familias que dependen del sistema público de salud coincidieron en la necesidad de sostener la movilización para defender derechos que consideran esenciales.

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