Presupuesto universitario en mínimos históricos: preocupación en el ámbito académico

Especialistas advierten que el recorte compromete el futuro de la educación superior y la ciencia en Argentina

La aprobación del presupuesto nacional dejó al descubierto un escenario alarmante para las universidades públicas. De acuerdo con el análisis de Germán Pinazo, vicerrector de la Universidad Nacional de General Sarmiento e investigador del Conicet, el financiamiento previsto para el sector consolida uno de los ajustes más profundos de las últimas décadas.

El esquema aprobado mantiene las partidas sin incrementos nominales, lo que, en un contexto de alta inflación, implica un fuerte retroceso en términos reales. Para 2024, el gasto universitario alcanzará apenas el 0,47 por ciento del PBI, una cifra que marca el punto más bajo en 21 años y refleja una caída del 34 por ciento frente a los niveles de 2023.

Pinazo subrayó que la situación coloca a la Argentina por debajo del promedio regional en inversión pública en educación superior. “Es el menor esfuerzo presupuestario de América Latina para universidades, incluso siendo un sistema de gran escala”, explicó, y comparó con el caso chileno, donde el Estado destinará el doble de recursos, en un modelo con fuerte presencia privada.

Desde su perspectiva, el ajuste responde a una orientación política clara del gobierno nacional, que considera a la educación y a la ciencia como áreas a recortar. “No es un daño accidental, sino una política consistente que busca desarticular el sistema universitario”, sostuvo.

Aunque las instituciones continúan abiertas, el impacto ya se siente en su funcionamiento cotidiano y en las condiciones laborales. Los salarios de docentes e investigadores se encuentran fuertemente depreciados, al punto de equipararse con ingresos de actividades no calificadas. El especialista advirtió que las secuelas de este proceso serán difíciles de revertir y que la recuperación del sistema demandará un largo período de inversión sostenida.

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