El imperio de 63 millones de dólares del hijo de Bullrich: sociedades superpuestas, capital inexplicable y cheques rechazados

Francisco Langieri Bullrich, presidente de Tostado Franquicias SA, dirige una estructura comercial que mueve decenas de millones mientras acumula deudas mínimas impagas. La disparidad entre su meteórico ascenso empresario y sus antecedentes reabre sospechas sobre el origen del capital.

El nombre de Francisco Langieri Bullrich comenzó a ganar notoriedad al ritmo del crecimiento acelerado de Tostado, la cadena gastronómica que en apenas unos años se expandió por shoppings, aeropuertos y zonas comerciales de alto costo. Pero detrás del éxito comercial surge una pregunta inevitable: ¿cómo llegó el hijo de Patricia Bullrich a encabezar un holding que factura más de 63 millones de dólares al año sin antecedentes empresariales relevantes?

Un salto patrimonial que desconcierta

Hasta 2016, Langieri trabajaba como funcionario técnico dentro del programa País Digital. Su nivel salarial y su trayectoria no exhibían señales de grandes recursos económicos. Pero a partir de 2020 comenzó a figurar como socio y administrador de nuevas sociedades, la primera de ellas Totaltot Latam SRL.

Ese mismo año, su esposa también dejó el sector público para integrarse a estos proyectos privados.

Las sociedades espejo y un domicilio que se repite

En 2021 se conformaron Beer Co Franquicias SA y Kimchi SA, ambas con participación minoritaria de Langieri y un grupo de socios que coincide en varias firmas. Todas comparten el mismo domicilio fiscal, lo que evidencia una estructura diseñada en red.

El verdadero salto se dio cuando Langieri ingresó a la firma Tostado Franquicias SA, de la cual se convirtió en presidente en marzo de 2024. De acuerdo con estimaciones del rubro, la cadena ya opera 66 locales y su volumen de facturación asciende a más de 63 millones de dólares anuales.

Un crecimiento difícil de justificar con recursos propios

Analistas del sector aseguran que el despliegue de la marca requeriría inversiones multimillonarias. Sin embargo, no existe información pública que indique que Langieri haya contado con capital propio capaz de sostener semejante crecimiento. El antecedente es aún más llamativo al revisar que la propia Patricia Bullrich promocionaba Tostado mucho antes de que existiera como empresa formal.

La situación se volvió más sospechosa cuando, luego de que la ministra reforzara su alianza con el gobierno actual, varios socios del grupo renunciaron o cedieron sus puestos a familiares en un lapso muy breve.

Cheques sin fondos en empresas que declaran millones

En paralelo a la expansión, en la central de deudores figuran cheques rechazados sin fondos emitidos por Tostado Buenos Aires SRL, Alimentación Pellegrini SA y Tostado Libertador SA. Las cifras impagas no superan los 631 mil pesos y algunas apenas rondan los 12 mil. La disparidad entre la escala del negocio y estos impagos mínimos resulta desconcertante.

Denuncia frenada y vínculos familiares

Una investigación televisiva mostró a Langieri supervisando personalmente obras en distintos locales. Tras el informe se inició una denuncia judicial, pero la causa no registró avances significativos.

Como si fuera poco, una de las sociedades vinculadas al conglomerado figura con domicilio en la propiedad de la ministra, ubicada en la calle Beruti, lo que profundiza los cuestionamientos sobre la estructura empresarial.

El emporio de más de 63 millones de dólares liderado por el hijo de Bullrich avanza sin explicaciones claras sobre la procedencia del capital ni sobre los movimientos internos del holding. Una trama que combina vínculos familiares, crecimiento vertiginoso y señales financieras inconsistentes.

Fuente: realpolitik.com.ar

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