La ATE impulsa un paro nacional mientras movimientos sociales y jubilados se disponen a marchar desde el Congreso hacia Plaza de Mayo en el marco de un plan de lucha que seguirá en las próximas semanas.
El próximo miércoles se desarrollará una nueva jornada de movilización en la que movimientos piqueteros, organizaciones de jubilados y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) marcharán en conjunto desde el Congreso hacia Plaza de Mayo. La protesta será acompañada por un paro nacional de 24 horas, anunciado por ATE para reforzar la presión sobre el Gobierno.
La decisión de movilizar había sido tomada previamente durante un masivo plenario del Frente de Lucha Piquetero, que reunió a más de 3.000 delegados en el Parque Lezama. Allí se resolvió confluir con los jubilados que cada semana llevan adelante manifestaciones en el Congreso, y articular con los gremios estatales para esta nueva jornada de reclamos.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que la huelga busca recuperar y fortalecer el nivel de protesta social. Señaló que la intención es “reavivar la chispa de la conflictividad para que se expanda” y cuestionó tanto la reforma laboral como el acuerdo reciente con Estados Unidos, a los que definió como proyectos que buscan “abaratar costos a partir de más trabajo y menos salario”.
Por su parte, las organizaciones piqueteras recordaron que esta convocatoria se enmarca dentro de un plan de lucha que se extendió desde el 13 de noviembre, cuando realizaron una concentración en el Obelisco, y que tendrá continuidad con una movilización conjunta después del 19 de noviembre. Las agrupaciones adelantaron que la próxima marcha de carácter nacional se llevará a cabo en los primeros días de diciembre, con fecha a confirmar.
La articulación entre sindicatos, movimientos sociales y colectivos de jubilados evidencia que el clima de tensión social continúa en ascenso y que las protestas seguirán ocupando las calles porteñas en las próximas semanas.