Las tormentas eléctricas provocaron la aparición simultánea de incendios en zonas de difícil acceso del área protegida. Brigadistas, guardaparques y personal del Sistema Provincial de Manejo del Fuego trabajan en condiciones extremas para contener las llamas.
El Parque Nacional Lanín atraviesa una situación crítica tras la aparición de cinco focos de incendio originados por descargas eléctricas durante una tormenta reciente. Los siniestros se desarrollan en sectores remotos y de densa vegetación, lo que dificulta el ingreso de los equipos de emergencia y la aplicación de estrategias directas de combate.
Según informaron fuentes del operativo, los incendios se ubican en puntos de alta complejidad geográfica, donde el relieve montañoso y la espesura del bosque obstaculizan el desplazamiento del personal y el uso de maquinaria. El fuego, que se propaga entre cañadones y laderas empinadas, se mantiene activo y bajo monitoreo permanente.
Para enfrentar la emergencia, se desplegó un equipo de 20 combatientes pertenecientes a ICE (Incendios, Comunicaciones y Emergencias), quienes trabajan junto a guardaparques del área protegida y personal del Sistema Provincial de Manejo del Fuego de Neuquén. Además, se dispuso apoyo logístico para garantizar la seguridad y el abastecimiento de los brigadistas que operan en terreno.
Las autoridades del Parque Nacional Lanín remarcaron que el fenómeno es consecuencia directa de las descargas eléctricas ocurridas durante la tormenta, una causa frecuente de incendios en zonas cordilleranas donde la vegetación acumula combustible natural durante los meses más secos.
Mientras continúan las tareas de control, los equipos técnicos realizan vuelos de observación y patrullajes para evaluar la evolución de los focos y planificar las próximas acciones de contención. La prioridad, señalaron, es evitar que el fuego avance hacia sectores de mayor valor ecológico y turístico dentro del parque.
El operativo seguirá activo durante los próximos días, en un contexto donde las condiciones meteorológicas variables y el difícil acceso plantean un desafío constante para las cuadrillas que trabajan en la zona.