El gobierno nacional atraviesa horas de entusiasmo tras recibir señales de apoyo directo desde Washington. La confirmación, a través de un mensaje del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, de que la administración de Donald Trump “hará lo necesario para acompañar a la Argentina” encendió la celebración en los pasillos de Balcarce 50. La lectura que hacen en el entorno presidencial es clara: la posibilidad de contraer nueva deuda externa con aval estadounidense, lo que, según creen, permitirá a Javier Milei llegar con mayor tranquilidad a octubre.
La escena del lunes en la Casa de Gobierno fue atípica: legisladores norteamericanos, asesores locales, integrantes de la familia Menem e influencers cercanos al oficialismo recorrían oficinas con carpetas en la mano. Incluso, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, decoró su despacho colocando una bandera de Estados Unidos junto a la argentina. La atmósfera era de festejo, pese a que en paralelo el país atraviesa una corrida cambiaria y una fuerte pérdida de reservas en el Banco Central.
El Presidente encabezó dos reuniones claves: una con la mesa política y otra con su gabinete, antes de emprender viaje a Nueva York, donde este martes mantendrá un encuentro con Trump y con Bessent. Según deslizan fuentes oficiales, se esperan anuncios luego de esa cita. “No hay que subestimar a Milei”, repetían sus allegados, convencidos de que la toma de nueva deuda significa un salvataje. Para justificar la estrategia, remarcaron que “hoy existe una alianza estratégica con Estados Unidos, así como el kirchnerismo la tuvo con Rusia, Cuba y Venezuela”.
Mientras tanto, la Casa Rosada difundió otras decisiones controvertidas. Por un lado, se confirmó que no se aplicará la Ley de Emergencia en Discapacidad, a pesar de haber sido ratificada por el Congreso tras el veto presidencial. Además, se anunció la eliminación de retenciones para exportaciones de granos, carne bovina y aviar hasta el 31 de octubre. Sin embargo, desde el oficialismo también anticiparon que no se destinarán recursos adicionales a salud pediátrica ni a universidades en caso de que el Senado, como ya hizo Diputados, insista en rechazar los vetos de Milei sobre esas partidas.
El contraste quedó en evidencia: mientras se insiste en que “no hay dinero” para jubilaciones, educación pública o el Hospital Garrahan, sí se avanzará con beneficios fiscales para sectores exportadores y con negociaciones de endeudamiento externo.
El monto que ofrecería el Tesoro estadounidense aún no fue especificado, aunque se sumaría a los 44 mil millones de dólares contraídos con el FMI durante el gobierno de Mauricio Macri y a los 20 mil millones que ese organismo ya otorgó en abril de este año al actual oficialismo.
La agenda presidencial también incluyó encuentros con legisladores norteamericanos, entre ellos Vern Buchanan, vicepresidente del comité de Medios y Arbitrios, encargado de temas tributarios y comerciales. Allí se reiteró el apoyo de Bessent al plan económico argentino, de cara a las reuniones con Trump y con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Esta última, de hecho, también respaldó públicamente la señal enviada desde Washington, destacando “el rol crucial de los socios internacionales en la promoción de políticas de estabilización y crecimiento”.
Milei, en respuesta, agradeció en redes sociales con un mensaje donde celebró el acompañamiento y reafirmó su encuentro en Nueva York con el expresidente estadounidense. “Los que defendemos las ideas de la libertad debemos trabajar juntos para el bienestar de nuestros pueblos”, expresó.
La jornada concluyó con una reunión de estrategia electoral de cara a octubre, en la que participaron Karina Milei, Santiago Caputo, José Luis Espert, Diego Santilli, Agustín Romo, Pilar Ramírez y diversos influencers que acompañan el armado oficialista.
La expectativa ahora está puesta en lo que suceda en Manhattan: el encuentro con Trump y Bessent podría marcar el inicio de un nuevo capítulo de endeudamiento externo, celebrado por el gobierno como una victoria política en medio de un delicado panorama económico y social.