Desde este miércoles a las 14:00 y por un plazo de 24 horas, se interrumpió completamente el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en estaciones de servicio de varias regiones del país, especialmente en el norte argentino. La medida se extenderá hasta las 14:00 del jueves y se da en un contexto de fuerte aumento en el consumo de gas, impulsado por las bajas temperaturas que afectan gran parte del territorio nacional.
La interrupción del expendio fue confirmada por la Distribuidora de Gas del Centro, y alcanza a diez provincias, donde el abastecimiento quedó suspendido por completo debido a la escasez de gas disponible en el sistema de transporte.
En el sur del país, la situación es diferente: las estaciones de servicio que cuentan con contratos “no interrumpibles” continúan operando con normalidad. Este tipo de convenios, que garantizan el suministro incluso en contextos de emergencia, son más frecuentes en jurisdicciones como Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El fenómeno climático que atraviesa Argentina, con temperaturas extremas por debajo de cero, elevó considerablemente la demanda de gas para calefacción en los hogares, lo que generó una disminución crítica en las reservas del sistema y obligó a priorizar el consumo residencial.
Las autoridades advirtieron que la situación se irá monitoreando constantemente para evaluar si será necesario prolongar o ampliar la suspensión en otras zonas del país. Mientras tanto, desde el sector energético se pide a la población hacer un uso responsable del gas para evitar nuevas restricciones.