El caso Thiago Correa: un intento de robo, once disparos y una nueva detención en Ciudad Evita

Un nuevo giro en la causa por la muerte de Thiago Correa, el niño de 7 años alcanzado por una bala durante un intento de robo en Ciudad Evita, tuvo lugar este miércoles con la detención del cuarto sospechoso del asalto. Se trata de Joaquín López Otto, quien había logrado escapar del tiroteo y se mantenía prófugo desde la semana pasada.

López Otto fue arrestado en la vía pública por un policía de civil que lo identificó mientras caminaba por el barrio Villegas, en las inmediaciones de la calle 900 y avenida Central. La detención fue ordenada por el fiscal Diego Rulli, a cargo de la investigación, quien ya lleva adelante el proceso judicial contra los otros tres acusados: Uriel Alexis Montenovo, Uriel Emanuel Leiva y el fallecido Brandon Corpus.

El hecho que desencadenó la tragedia ocurrió el miércoles anterior por la noche, cuando el agente de la Policía Federal Facundo Aguilar Fajardo, que estaba fuera de servicio, fue abordado por cuatro jóvenes con intenciones de robo. En respuesta, el policía extrajo su arma y disparó once veces. En medio del tiroteo murieron Corpus y el niño Thiago, quien nada tenía que ver con el hecho.

La Justicia investiga ahora si hubo un uso desproporcionado del arma por parte del efectivo. Aguilar Fajardo está imputado por «homicidio simple con dolo eventual» en el caso del niño, y por «exceso en la legítima defensa» en relación a la muerte de Corpus. Para los investigadores, los once disparos efectuados en una zona transitada podrían haber sido evitables y el agente tenía que haber previsto un desenlace trágico.

El oficial permanece detenido y ya ha prestado declaración dos veces. En sus testimonios intentó deslindar responsabilidad en lo ocurrido y apuntó directamente a los cuatro jóvenes que intentaron asaltarlo. “Si ellos no hubiesen estado ahí, Thiago seguiría vivo”, afirmó. También declaró que no vio al niño porque el lugar era muy oscuro y que su única intención era hacer que los atacantes se retiraran.

Los otros dos jóvenes implicados, Montenovo y Leiva, también fueron alcanzados por los disparos, aunque sobrevivieron. Ahora, con la detención de López Otto, se completa la nómina de implicados en el intento de robo que derivó en una tragedia que conmovió a toda la comunidad. La causa judicial avanza con múltiples frentes abiertos, mientras se aguardan definiciones clave sobre la responsabilidad penal del agente policial.

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