El Concejo Deliberante de San Carlos de Bariloche aprobó una resolución contundente contra el presidente Javier Milei, al declararlo «persona no grata» por sus afirmaciones del pasado 2 de abril, en las que desestimó el histórico reclamo argentino sobre la soberanía de las Islas Malvinas. La medida se impulsó tras una iniciativa presentada por veteranos de guerra de Río Negro, quienes estuvieron presentes en el recinto y acompañaron activamente el debate legislativo.
La propuesta fue impulsada por el concejal Leandro Costa Brutten, del bloque Incluyendo Bariloche, y obtuvo el respaldo de la mayoría de los ediles. Durante la sesión, sin embargo, se generó un momento de tensión cuando la concejal del PRO, Samanta Echenique, planteó una votación por separado para rechazar los dichos de Milei sin incluir la declaración de «persona no grata». Esta postura provocó una fuerte reacción entre los excombatientes presentes, quienes llegaron a acusar al mandatario de traicionar la causa nacional.
Echenique, visiblemente incómoda, expresó su desacuerdo con la calificación impuesta al presidente argumentando que “no se puede declarar persona no grata a una autoridad elegida democráticamente” y, en tono desafiante, agregó: “Si quieren, llévenme al paredón, pero es mi postura”. Tras su intervención, tanto ella como los concejales María Coronado y Facundo Blanco abandonaron el recinto.
A pesar del retiro de estos ediles, los ocho concejales que permanecieron en la sala votaron de forma unánime a favor de la resolución. La iniciativa de Bariloche se suma a un pronunciamiento similar realizado semanas atrás por el Concejo Deliberante de Ushuaia.
Las declaraciones del presidente el pasado 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, generaron un fuerte repudio al cuestionar la viabilidad del reclamo argentino sobre las islas. Milei argumentó que la dirigencia nacional ha desacreditado la causa por sus propias fallas diplomáticas, económicas y políticas, y defendió la idea de que los isleños deberían tener la libertad de decidir si desean ser parte de la Argentina, reforzando la postura de autodeterminación de los habitantes del archipiélago, una visión que contradice décadas de política exterior argentina.