La comunidad universitaria protagonizará esta semana una serie de acciones en defensa de la educación superior pública. Desde este lunes, la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD UBA) y la Federación Conadu Histórica impulsan un paro nacional de 48 horas ante el estancamiento de las negociaciones paritarias y la continua pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El conflicto se agrava en un contexto de alta inflación. Los docentes universitarios denuncian que los aumentos otorgados en los últimos meses han sido mínimos en comparación con la suba general de precios: entre diciembre de 2023 y abril de 2024, los ajustes rondaron entre el 1,2% y el 1,5% mensual, muy por debajo de la inflación registrada en esos mismos períodos. Esta situación ha generado una pérdida salarial acumulada que, según los gremios, equivale a más de cinco sueldos y medio.
La protesta se extenderá durante toda la semana. El jueves 22 de mayo, todas las organizaciones gremiales y estudiantiles de la Universidad de Buenos Aires —entre ellas APUBA, ADUBA, FEDUBA y FUBA— marcharán desde Plaza Houssay hasta el Ministerio de Capital Humano, en el Palacio Pizzurno. La movilización buscará visibilizar los reclamos de la comunidad universitaria y anticipa una posible marcha federal cuya fecha aún no ha sido definida.
Las demandas incluyen: recuperación del salario, apertura de paritarias, cumplimiento de convenios laborales, mayor financiamiento para el sistema científico, incremento del monto y la cantidad de becas, y una ley que garantice el financiamiento universitario. “Sin condiciones laborales dignas no hay universidad posible”, advirtió Ileana Celotto, secretaria adjunta de AGD UBA, al señalar que la protesta también tiene como objetivo salvaguardar el funcionamiento mismo de las instituciones públicas de educación superior.