La interna de La Libertad Avanza quedó al descubierto tras las revelaciones de Viviana Aguirre, quien aseguró haber sido víctima de presiones y maniobras irregulares dentro del partido. La exfuncionaria del PAMI acusó a dirigentes del espacio oficialista de exigirle pagos ilegales y de pedirle que firme documentación comprometedora para acceder a un cargo jerárquico.
“Me hicieron renunciar con la promesa de ser directora del PAMI, pero después me pidieron un millón de pesos como condición para ocupar el puesto”, afirmó Aguirre, quien además declaró haber sido obligada a avalar papeles de dudosa legalidad. Los señalamientos recaen particularmente sobre Juan Esteban Osaba, colaborador directo de Sebastián Pareja, dirigente que encabeza el partido en la provincia.
Durante una entrevista radial, Aguirre relató cómo fue su acercamiento a la política de la mano del actual presidente Javier Milei. Motivada por la idea de un cambio profundo, invirtió más de 15 millones de pesos de su propio bolsillo para colaborar con la campaña, acompañada por el médico Raúl Simoneto. «Creí en un nuevo modelo político, pero me encontré con prácticas que creí superadas», afirmó.
Sus funciones durante el proceso electoral también fueron motivo de conflicto. Dijo haber actuado como fiscal general en La Plata, enfrentando la resistencia de Carolina Píparo, quien —según sostuvo— le impedía participar activamente. Ante esto, optó por buscar el aval directo del Presidente para continuar su labor desde otra vía.
En cuanto a la comercialización de candidaturas, Aguirre fue contundente: “Me dijeron que Pareja vendía lugares en las listas por 100 dólares”. Aunque aclaró que su inclusión no respondió a un pago, sino al respaldo de Carlos Kikuchi, también denunció que las finanzas de campaña fueron cubiertas en gran parte con fondos personales.
La exfuncionaria lanzó duras críticas hacia el presente del espacio libertario. Según indicó, Kikuchi decidió alejarse cuando percibió la gravedad de los hechos. “Esto no es lo que se nos prometió. Se sigue sumando gente con antecedentes penales, situaciones de violencia y la misma lógica de la vieja política”, señaló.
Las denuncias de Aguirre reavivan el debate sobre la transparencia en la construcción del oficialismo y dejan al descubierto tensiones internas que podrían tener serias repercusiones judiciales y políticas.