El próximo martes 6 de mayo será una jornada sin colectivos en todo el país. Así lo anticipó la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que ratificó un paro por 24 horas en reclamo de mejoras salariales y en rechazo a la propuesta de aumentos presentada por las empresas del sector. La medida podría afectar a millones de pasajeros que utilizan el transporte público diariamente.
A pesar de la convocatoria a una nueva instancia de diálogo este lunes por la tarde, el sindicato dejó en claro que la medida no será levantada. Gabriel Gusso, dirigente del gremio, expresó con firmeza que «no hay ninguna razón para dar marcha atrás». Y agregó que «la política del Gobierno es homologar con el 1% de inflación, por lo tanto no se alcanzará ningún tipo de acuerdo».

La protesta gremial se da en un contexto de fuertes tensiones con las cámaras empresariales, que propusieron el pago de sumas no remunerativas escalonadas entre mayo y julio. La UTA, por su parte, rechaza estas cifras por considerarlas insuficientes y sostiene su exigencia de un salario básico de $1.700.000.
La medida de fuerza comenzará a la medianoche del martes y se extenderá durante toda la jornada, hasta la medianoche del miércoles. El paro tendrá alcance nacional y afectará a los servicios de corta y media distancia, tanto en áreas urbanas como interurbanas.
Desde el gremio se mostraron escépticos ante la posibilidad de lograr una solución en la reunión convocada por la Secretaría de Trabajo. Aunque las autoridades buscan evitar la paralización del servicio, todo indica que el martes el transporte de colectivos estará completamente detenido.
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