Miles de trabajadores y trabajadoras protagonizaron una imponente manifestación en la Ciudad de Buenos Aires en la que reclamaron contra el ajuste del gobierno nacional y exigieron la reapertura de las negociaciones salariales. La movilización, convocada por la CGT con el acompañamiento de otras centrales y organizaciones, tuvo como consigna principal una frase del Papa Francisco: “El trabajo es sagrado”.
El recorrido de la marcha fue breve, pero su magnitud abarcó varias cuadras. Desde Independencia y Perú, la cabecera se extendía hasta Independencia y San José. La jornada estuvo marcada por un clima combativo pero festivo, con presencia de orquestas y batucadas sindicales. La banda del sindicato de docentes privados, Sadop, fue una de las más celebradas.
Las consignas coreadas y los discursos de los referentes gremiales apuntaron directamente contra el plan económico del presidente Javier Milei. Héctor Daer, uno de los integrantes del triunvirato de la CGT, sostuvo que el modelo actual no es socialmente viable y que para lograr una Argentina más inclusiva es indispensable apostar por el desarrollo productivo y el trabajo. Por su parte, el dirigente camionero Hugo Moyano llamó a la unidad del movimiento obrero para enfrentar la difícil coyuntura.
Durante la jornada también se leyó un documento de la central sindical en el que se denunció el impacto regresivo de las medidas gubernamentales, el desfinanciamiento de las provincias y el avance de reformas laborales y previsionales impulsadas bajo presión del Fondo Monetario Internacional. “El Gobierno no escucha ni dialoga y está provocando un retroceso social profundo”, advertía el escrito.
La movilización tuvo además un fuerte componente simbólico, con la figura del Papa Francisco presente en pancartas y en los parlantes que transmitían sus mensajes. Su llamado a “hacer lío” y comprometerse con los más vulnerables resonó entre las columnas de manifestantes.
Una vez concluida la movilización, la conducción sindical mantuvo un encuentro en la sede de la CGT con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y su equipo. Allí, el mandatario provincial alertó sobre la crisis productiva que atraviesa Buenos Aires como consecuencia del rumbo económico nacional. “Este gobierno atenta contra el empleo, los salarios y la industria”, expresó. Además, anticipó detalles del acto que encabezará el 24 de mayo en La Plata, donde se lanzará oficialmente el Movimiento Derecho al Futuro, una nueva herramienta política con anclaje en los sectores del trabajo y la producción.
La movilización no solo mostró el descontento ante las políticas de ajuste, sino que reafirmó la vigencia del movimiento sindical como actor clave en la disputa por el rumbo del país.