El costo de los servicios públicos sigue en ascenso y afecta el poder adquisitivo de los hogares en el AMBA.
Desde el inicio de la actual gestión presidencial, en diciembre de 2023, las tarifas de electricidad, gas, agua y transporte han experimentado un aumento acumulado del 401% hasta febrero de 2025. Un informe elaborado por la UBA y el Conicet advierte que el impacto de estos incrementos en los ingresos familiares es cada vez mayor.
El estudio revela que en febrero las tarifas de estos servicios esenciales subieron un 82% interanual. En consecuencia, un hogar promedio del AMBA sin subsidios debió destinar 136.104 pesos para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable. Aunque el gasto total disminuyó un 6% con respecto a enero, este descenso se debe principalmente a una reducción estacional del consumo de electricidad, que cayó un 15%, sumado a un menor gasto en agua y a la estabilidad en el consumo de gas.
El informe también señala que, en comparación con febrero de 2024, el gasto en la canasta de servicios aumentó un 82%, destacándose el incremento del gas natural, que alcanzó un 573%, y el del agua, que subió un 311%. La electricidad y el transporte, en menor proporción, también registraron alzas del 43% y 37%, respectivamente.
A pesar de que los hogares continúan recibiendo subsidios que cubren cerca del 50% del costo de los servicios públicos, el estudio advierte que, si estos fueran eliminados, la mayoría de la población no podría afrontar los pagos con los niveles salariales actuales.
Por otro lado, el consumo de electricidad, gas y agua presentó una caída del 4,1% en diciembre de 2024 en comparación con noviembre del mismo año, según datos del Indec. Además, el Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) mostró una baja del 0,5% en diciembre respecto al mes anterior, aunque en términos interanuales evidenció un leve crecimiento del 0,9%. En el segmento específico de electricidad, gas y agua, la caída interanual fue del 1,3%.