El presidente Javier Milei volvió a lanzar declaraciones polémicas al referirse a la cantante Lali Espósito, utilizando un juego de palabras con su apellido para insinuar que recibe dinero de manera poco transparente. «Si ‘Ladri Depósito’ quiere ser candidata, que lo sea. Tiene todos los elementos legales para hacerlo», expresó el mandatario, en alusión a los cánticos en tono de broma que se escucharon en la multitudinaria marcha de la comunidad LGTBIQ+ el pasado sábado, donde los manifestantes pedían a la artista que se postulara.
Consultado sobre si asistiría a un espectáculo de la cantante, Milei respondió con desdén: «A mí me gusta otro tipo de música», marcando distancia de la artista y su estilo.
Las declaraciones del presidente no se limitaron a la cantante. En una entrevista con el periodista Esteban Trebucq en La Nación +, el jefe de Estado se refirió a la ideología de género con términos altamente controversiales, asegurando que su aplicación extrema «conduce al abuso y a la pedofilia», una afirmación sin respaldo estadístico que generó repudio en diversos sectores.
En el mismo reportaje, Milei sostuvo que no vio la manifestación del sábado porque estaba trabajando, pero afirmó que lamentaba que «sigan engañando a la gente», comparando la marcha con la reciente movilización universitaria. Según él, existe una manipulación mediática con fines políticos y reiteró su denuncia de que su discurso en Davos fue editado de manera tendenciosa.
El presidente aseguró que su intervención en el Foro Económico Mundial duró más de 29 minutos y que solo se tomó un fragmento de 14 segundos para tergiversar su mensaje. Sin embargo, el video completo de su presentación fue publicado en el sitio oficial de la Presidencia, donde pueden escucharse sus declaraciones originales.
Finalmente, Milei cuestionó la presencia de dirigentes sindicales y políticos en la movilización del colectivo LGTBIQ+, señalando que siempre aparecen «las mismas caras de siempre». También criticó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, a quien acusó de hacer «ruido político» en lugar de ocuparse de la inseguridad.