En un contexto de creciente tensión en las fronteras, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ha revelado nuevos planes para reforzar los controles fronterizos de Argentina. Tras el anuncio de un alambrado de 200 metros en el paso de Aguas Blancas, en Salta, la funcionaria manifestó que la próxima medida será extender este tipo de cercos a la frontera con Brasil, específicamente en la región de Misiones. Según Bullrich, estas medidas forman parte de una estrategia de seguridad para combatir el crimen organizado y el contrabando, problemas que considera graves en la región.
El cerco inicial, ubicado en el paso fronterizo entre Aguas Blancas (Salta) y Bermejo, se construirá con alambre de púas y tendrá una extensión de 200 metros. También contará con tres puertas de acceso para facilitar el paso de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, esta medida ya ha generado conflictos diplomáticos con Bolivia, que ha expresado su preocupación por la falta de comunicación oficial al respecto.
A pesar de las críticas, Bullrich se mantiene firme en su postura de fortalecer la vigilancia en todas las fronteras del país. Además, la ministra comentó que la política de seguridad variará según las condiciones cambiarias con los países vecinos, un factor que influiría en la actividad de contrabandistas que cruzan la frontera sin pagar impuestos.
En cuanto a la tecnología aplicada en el control fronterizo, Bullrich destacó el uso de drones en la provincia de Formosa para mejorar la vigilancia. La ministra aprovechó la ocasión para criticar la falta de mantenimiento de los equipos adquiridos durante la gestión anterior. Según Bullrich, los drones fueron comprados durante su mandato como ministra y, tras quedar inactivos durante el gobierno de Alberto Fernández, ahora se están reparando para ser utilizados en las zonas más vulnerables del país.
La implementación de estas medidas, sin embargo, ha suscitado críticas tanto dentro de Argentina como en los países vecinos. El ministro de Justicia de Bolivia, César Siles, manifestó su preocupación por la construcción de cercos que violarían principios del derecho internacional y las buenas relaciones entre naciones hermanas. Mientras tanto, la ministra boliviana de la Presidencia, María Nela Prada, expresó su desacuerdo con la creación de fronteras más rígidas, afirmando que estos muros profundizan divisiones innecesarias entre países.