De militante piquetero a dirigente con poder en el conurbano
La Matanza, el distrito más populoso de la provincia de Buenos Aires, enfrenta situaciones de inseguridad que parecen no tener fin. Sin embargo, lo que agrava aún más la situación es la constante inclusión de punteros políticos y figuras cuestionadas en las decisiones clave del gobierno nacional. Mientras Patricia Bullrich continúa apostando a figuras como Eduardo ‘Lalo’ Creus, el ex concejal y militante piquetero, la región vive bajo el azote del narcotráfico y la violencia.
La reciente designación de Creus como director nacional de Seguridad Municipal ha despertado duras críticas, especialmente por su vinculación con el movimiento social Corriente Clasista y Combativa, con el que se alinea a pesar de su presunta conversión a los ideales de Juntos por el Cambio. Creus, que durante su carrera política se involucró en organizaciones que manejaban planes sociales, ahora coordinará la seguridad en una de las zonas más afectadas por la inseguridad.
En medio de estas designaciones, La Matanza no solo sufre el impacto de la violencia callejera, sino también de un ataque directo a las voces críticas. Durante las últimas semanas, diversas plataformas informativas han sido bloqueadas por misteriosos ciberataques, los cuales no solo han silenciado a los opositores, sino que también han generado dudas sobre si estos incidentes están relacionados con personas cercanas a la gestión de Bullrich. A medida que se denuncian estos hechos, los ciudadanos se preguntan: ¿Hasta qué punto el caos en las calles y las estrategias políticas están relacionadas?
La situación se torna aún más compleja cuando se observa el desconcierto de los vecinos, quienes ven cómo la administración de Bullrich y su equipo siguen contratando a personajes como Creus, quienes, lejos de resolver la grave crisis de seguridad, parecen estar más enfocados en sus propios intereses políticos y en el manejo de recursos dentro del conurbano. Mientras tanto, la seguridad en La Matanza sigue siendo un problema sin solución a la vista.