Los recientes discursos del presidente Javier Milei, cargados de expresiones violentas y amenazas hacia sectores sociales y políticos, han desatado una oleada de denuncias penales. La preocupación se centra en la naturalización de discursos de odio que, según los denunciantes, podrían incitar a la violencia y profundizar la polarización social.
Entre las denuncias presentadas en los tribunales de Comodoro Py, destacan las de la FALGBT, el abogado Gregorio Dalbón, el diputado Esteban Paulón y Daniel Catalano, líder de ATE Capital. Estas acusaciones atribuyen a Milei delitos como amenazas, intimidación pública, apología del delito y violación de la ley antidiscriminación. Una de las denuncias más recientes también solicita un habeas corpus preventivo para proteger a activistas, mujeres, trabajadores y defensores del medio ambiente en Argentina.
El mensaje que generó mayor indignación fue un posteo en redes sociales donde Milei defendía a Elon Musk y prometía ir tras los “zurdos hijos de puta”. Sumado a esto, su discurso en el Foro Económico Mundial incluyó calificativos como “virus mental” para referirse al feminismo, la diversidad y otras causas sociales. La FALGBT explicó en su denuncia que este tipo de expresiones constituyen amenazas concretas hacia colectivos vulnerables y fomentan la discriminación y la intolerancia.
Por su parte, el abogado Dalbón pidió a la justicia que investigue con urgencia los dichos de Milei, argumentando que se trata de «declaraciones incompatibles con un sistema democrático». Además, señaló que estas manifestaciones, provenientes de la máxima autoridad del país, podrían derivar en actos de violencia. En la misma línea, el diputado Paulón advirtió sobre la gravedad de utilizar el poder del Estado para señalar y perseguir a determinados grupos sociales.
La oposición y otros sectores políticos, como el PTS/Frente de Izquierda, han anunciado su intención de sumarse a las acciones legales. El objetivo, según expresaron, es evitar que este tipo de discursos se normalicen y generar conciencia sobre los riesgos que representan para la convivencia democrática y los derechos humanos.