A horas de la Marcha Federal Universitaria, el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Gelpi, arremetió contra el Gobierno por sus recientes críticas a la educación pública, calificándolas de «ataques ideológicos». Según el rector, las acusaciones que señalan que la ley afecta el equilibrio fiscal no se sostienen, ya que solo impacta en un 0,14% del Presupuesto. «Es el mismo porcentaje que los contribuyentes que se acogieron al blanqueo dejaron de pagar en impuestos», argumentó Gelpi.
En declaraciones a Radio 10, Gelpi se refirió a los comentarios del secretario de Educación, Carlos Torrendell, y del diputado libertario José Luis Espert, quienes pusieron en duda la veracidad de las cifras de estudiantes y criticaron los sueldos docentes. “Es ridículo hablar de alumnos inventados y sueldos desorbitantes. Un docente no gana dos millones de pesos como dicen. Es una chicana burda a un día de la marcha”, criticó el rector, quien también señaló que los bajos salarios están provocando la salida masiva de profesores, con cifras alarmantes como las de la Facultad de Veterinaria, que perdió a casi 40 mil docentes.
El rector de la UBA no dudó en señalar que el verdadero problema radica en el impacto que estas políticas tienen sobre las futuras generaciones. «El 80% de los estudiantes universitarios estudian en universidades públicas. Si el Gobierno sigue atacando a estas instituciones, está hipotecando el futuro del país», sentenció Gelpi, añadiendo que esta postura no es más que una cuestión ideológica.
Gelpi insistió en que la educación pública es un pilar fundamental de Argentina y que las acciones del Gobierno la están debilitando. «Es muy triste castigar a todas las universidades por cuestiones fiscales mínimas. Es una visión a corto plazo que va en detrimento de la formación de científicos y profesionales que son clave para el desarrollo del país», manifestó.
Por último, el rector expresó su preocupación por la fuga de jóvenes investigadores y becarios, señalando que el costo de perder a estos profesionales es incalculable. «No se trata solo de reemplazar a alguien, sino de todo el tiempo y esfuerzo invertido en su formación. Si esto no se corrige, el futuro educativo de Argentina estará en riesgo», concluyó Gelpi, anticipando una gran convocatoria en la marcha para exigir una respuesta del Gobierno.