En julio, la producción manufacturera en Argentina experimentó una notable caída del 17,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso se suma a una tendencia preocupante, acumulando una contracción del 18,6% en los primeros siete meses del año, según el reciente informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). La situación es crítica, con una de cada cinco pequeñas y medianas empresas enfrentando dificultades para el pago de salarios.
El reporte destaca que, a nivel mensual, la actividad manufacturera disminuyó un 1,8% en julio, marcando el segundo mes consecutivo de baja y complicando la previsión de un posible piso en la caída. El Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) también refleja que las empresas operaron al 60,6% de su capacidad instalada durante el mes, una leve mejora respecto al 60,1% de junio. No obstante, el 19,3% de las pymes enfrentó problemas para abonar los salarios, un indicio de las dificultades económicas en el sector.
CAME señala que esta es la octava disminución mensual consecutiva en la producción, en un contexto donde, a pesar de la estabilización de precios, la pérdida de poder adquisitivo sigue afectando negativamente la demanda interna. Los problemas se ven exacerbados por las dificultades para acceder al financiamiento y los altos costos operativos, lo que pone a muchas pymes en una situación financiera complicada con márgenes de rentabilidad estrechos.
Entre los principales obstáculos enfrentados por las pymes, el informe identifica la falta de ventas como el mayor desafío (39,3%), seguido por los elevados costos de producción y logística (37,2%), y la escasez de acceso al financiamiento (12,2%). Además, el 5,9% de las empresas reporta problemas de cobranza. En respuesta a estos problemas, el 33,4% de los encuestados ha reducido sus gastos operativos, el 23,9% ha diversificado sus productos y el 15,9% ha reducido la cantidad de horas laborales.
El análisis de los distintos sectores manufactureros revela caídas significativas en la comparación anual. Los sectores más afectados incluyen químicos y plásticos (-27,5%), papel e impresiones (-26,9%) y metal, maquinaria y equipo (-18,2%). En el acumulado del año, los sectores de químicos y plásticos y metal, maquinaria y equipo muestran las mayores retracciones con -26,6% y -21,3%, respectivamente.
Desglose sectorial de julio:
- Alimentos y bebidas: Experimentó una caída anual del 14,9% y una disminución mensual del 2,6%, acumulando una baja del 17% en los primeros siete meses del año.
- Textiles e indumentaria: La producción se redujo un 5,2% anual y un 4% mensual, acumulando una caída del 3,3% en el período enero-julio.
- Maderas y muebles: En julio, el sector cayó un 16,9% anualmente y un 1,5% mensual, con una reducción acumulada del 17,9% en los primeros siete meses del año.
- Metal, maquinaria y equipo: Registró una contracción anual del 18,2% y una caída mensual del 0,5%, acumulando una disminución del 21,3% en el año.
- Químicos y plásticos: La caída anual fue del 27,5%, con una disminución mensual del 2,2%. En el acumulado anual, la producción bajó un 26,6%.
- Papel e impresiones: A pesar de una retracción anual del 26,9%, este sector mostró un ligero incremento mensual del 0,2%, con una caída acumulada del 21,2% en los primeros siete meses del año.